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Pavlova Aguiar viajó a la ciudad para visitar a su mamá y hacerse esta sesión de fotos.
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Mamá y empresaria: las dos vocaciones de Pavlova Aguiar

Dentro de los planes de la diseñadora de modas siempre estuvo poder tener una familia numerosa y con el paso del tiempo lo logró con sus seis hijos.

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Para la diseñadora de modas Pavlova Aguiar su mamá siempre fue su inspiración. Al lado de la señora Luz experimentó “el verdadero amor” y fue testigo de la gallardía de una mujer que decidió traer cinco hijos al mundo. Esa historia fue su referente, de ahí que siempre aspiró a tener una familia numerosa.

Así, la alumna superó a la maestra. A lo largo de sus años el número de sus hijos resultó siendo mayor al de su progenitora. Empezó dando a luz —a sus 20 años— a unos gemelos: Mateo y Santiago. Con Santiago vivió en carne propia el dolor de una madre que pierde a uno de sus hijos.

“Cuando cumplieron un año y medio de vida, Santiago broncoaspiró. Recuerdo que en ese momento yo estaba estudiando y tenía a alguien que me los cuidaba y un día cualquiera, al salir de clases, la señora me dijo —casi se muere uno de los gemelos porque se comió una pepita de mamoncillo—. Después de ese momento solo pasaron 15 días para que mi hijo muriera, pero esta vez se trataba de un frijol mal cocinado que le había causado una asfixia en el pulmón izquierdo”. 

A partir de ese suceso asegura que quedó con una secuela: no podía escuchar toser a alguien porque de inmediato pensaba en que esa persona se estaba ahogando y que no podía respirar. Adicionalmente cada vez que veía un frijol lloraba, pero el tiempo se convirtió en su mejor aliado para vivir el duelo, asimilando que “en la vida todo es de entendimiento y aceptación para poder ser feliz”.

De ese primer embarazo quedó Mateo, hoy día de 21 años, quien siempre que puede le recuerda a Pavlova que por ser hijo gemelo hace cada cosa por dos. 

En aquel momento logró llenarse de valor, buscando refugio en Dios para seguir cumpliendo su deseo de tener más hijos.

“Para mi sorpresa cuando a Santiago le pasó lo de la broncoaspiración ya yo estaba embarazada de mi hijo Stephano, quien tiene actualmente 19 años. En ese instante decidí irme para Estados Unidos y allá nació. Después llegó Nicole, de 18, y le siguió Anthony, de 16. Fue un embarazo tras otro. Yo duré cinco años embarazada (risas)”.

A medida de que iba teniendo a sus hijos —asegura— se los iba gozando a cada uno al 100%. Haber estudiado la Biblia la hizo entender que “los hijos son de Dios” y los “padres llegan al mundo a cumplir propósitos”.

El hecho de viajar constantemente la llevó a dedicarse sola a la crianza de sus hijos, lo que para ella “fue bonito” porque cada uno pudo entender cómo era el diario vivir.

“Nuestro lema siempre ha sido: Somos un equipo (…) Me dediqué a inculcarles los valores de la hermandad y el respeto y cada vez que podía les recordaba que si estuvieron en una sola barriga era para que llegaran al mundo y compartieran todos juntos. Lo más lindo de esta historia es que los veo y puedo decir que hice un buen trabajo”. 

Su reto más grande en la crianza de cada uno fue que al momento de que crecieran terminaran siendo buenas personas, educadas y con valores inquebrantables. Asegura que los cuatro son, además de su mejor regalo, políglotas que dominan el inglés, el francés, el catalán y el italiano.

En la actualidad sus hijos mayores residen en Estados Unidos. Mateo, que es economista y abogado acompaña a Stephano, quien es chef y trabaja en diferentes cruceros. Los dos viven tanto con Nicole, que se prepara para ser soldado del ejército en ese país y cuenta con una beca completa para estudiar Medicina y Neurociencia, y con Anthony, que es el deportista de la casa, quien ha jugado en México y en Brasil y que en el país norteamericano se ha enfocado en la parte deportiva.

Desprenderse el año pasado de ellos fue una de las pruebas “más duras” que ha tenido que vivir. Manifiesta que el día que se despidió sintió cómo su “corazón se arrugaba”, pero convencida de que ese momento algún día llegaría, con fortaleza —admite— les recordó otro de sus lemas: “Insistir, persistir y nunca desistir”.

Los dos menores, Mathías, su dj de nueve años, y Pavlova, de siete, que es artista y ha modelado los vestidos de baño de su marca en miniatura, la siguen acompañando. Al lado de los dos ha aprendido sobre la nueva metodología de las clases virtuales.

“Los dos son autodidactas. En su proceso me han venido actualizando a mí y he aprendido mucho de ambos (...) Todos mis hijos son ejemplo para mí. Me siento orgullosa de ser mamá”. 

Su maternidad la define como “entrega total”. Para ella es importante que los padres sean felices, pues es la única manera de transmitirles a los hijos ese sentimiento. También dice que es vital que no les importe lo que los demás piensen u opinen de sus vidas.

 

Pavlova posa junto con sus seis hijos, de quienes asegura sentirse orgullosa. Cortesía Pavlova Aguiar

Faceta profesional

Ser mamá y ejecutiva al mismo tiempo ha sido para ella motivo de satisfacción. Explica que combinar una faceta con la otra fue posible gracias a que primero siempre quiso ser mamá.

Rememora que cuando sus hijos dormían, ella lograba escaparse un poco de ese mundo para sumergirse en el de la moda, su otra pasión. 

“Recuerdo que en esos momentos me dedicaba a combinar algunas telas para materializar lo que plasmaba en dibujos. Para mí era satisfactorio que después de todo ese proceso mamás y chicas usaran un vestido de baño que las hiciera sentir cómodas, como especie de una prenda íntima, pero que se sintiera como invisible. Que esto se diera así terminó siendo para mí un sueño hecho realidad”.

En la actualidad cuenta con 15 años en la industria de la moda. Sigue liderando su marca de vestidos de baño Akualí, con la línea para mamá e hija. A través de esta trabaja para llegar a otras fronteras, así que de momento exporta a Estados Unidos e importa en las diferentes ciudades de Colombia. Asimismo, continúa participando en los eventos internacionales como el Ecuador Fashion Week, Miami Swim Week y Miami Fashion Week.

En su tiempo libre Pavlova se desenvuelve como freelance en el gremio del turismo, encargándose de la promoción de paquetes turísticos que incluyen tiquetes, recreación y estadía.
“A las mujeres new face” que le apuestan al modelaje como profesión o a las que se enfocan en cualquier tipo de emprendimiento, les dice que no dejen de soñar como niñas porque “los sueños sí se hacen realidad”.

 

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