Un grupo de arqueólogos descubrió en la zona arqueológica de Teotihuacán, en el centro de México, una serie de fosas con estelas lisas de piedra verde, varios conductos y agujeros con cantos de río, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En un comunicado, el INAH señaló que el descubrimiento se hizo bajo tierra en la Plaza de la Luna de Teotihuacán, frente a la pirámide del mismo nombre.
'Desde una vista aérea, estas ruinas podrían simular un paisaje lunar repleto de cráteres', explicó el organismo. En su interior encontraron estelas lisas, monumentos sobre el suelo en forma de lápida o pedestal, de piedra verde, conductos que marcan al centro de este espacio los rumbos del universo y una serie de agujeros que contenían cantos de río.
Ello representa un código simbólico que los antiguos teotihuacanos elaboraron en las primeras fases de la urbe, hace 1.900 años. Se considera que este sector de la zona arqueológica es de suma importancia dentro de la antigua metrópoli.


