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No sobran goleadores en el fútbol colombiano. Es cierto. Hay escasez de jugadores confiables en esa posición de ‘9’. Es un déficit que viene arrastrando nuestro balompié y por eso en el último tiempo en la Liga han reinado los artilleros veteranos como Carlos Bacca (Botín de Oro 2023 II y 2024 I), Hugo Rodallega (2025 I) y Dayro Moreno (2022 I), entre otros.

Muchos de los extranjeros que se importan son para reforzar el ataque. La mayoría de entrenadores y dirigentes de los clubes prefieren un foráneo, o un veterano nacional que ya se desvalorizó en el exterior, antes que apostar por un juvenil.

Y algo pasa en las categorías formativas que no están germinando muchos delanteros de esos que tienen pacto con el gol. En las selecciones juveniles también se notan graves problemas para definir.

De todas formas, no deja de causarme sorpresa y desazón que Néstor Lorenzo, que se ha resistido muchas veces a echar mano de futbolistas del campeonato local, haya apelado a Dayro Moreno, ya a punto de cumplir 40 años, para los partidos contra Bolivia y Venezuela.

Me parece una decisión alegrona y populista en medio del mal momento que ha vivido la Selección, que tiene seis fechas sin ganar. Una medida, tal vez influenciada por la dirigencia, para calmar alguna presión que se ha ejercido desde los medios y la afición con el nombre de Dayro.

Lorenzo, con razón, ha cuestionado el nivel de juego de la Liga y el escaso protagonismo de sus equipos a nivel internacional cuando le han reclamado la ausencia de algún futbolista que esté brillando en el fútbol local.

Por eso es incomprensible e incoherente, a mi modo de ver, que ahora decida llamar a un delantero en el ocaso de su carrera, sin pasado glorioso en la selección en sus años mozos (no es Falcao García) y pésimo ejemplo de disciplina, sí, porque más allá de la simpatía y carisma que pueda generar Dayro por su pintoresca y particular personalidad, es todo lo que un deportista no debe ser fuera de las canchas.

Bacca, que está próximo a los 39 años, sí es un profesional en todo el sentido de la palabra y fue goleador dos veces consecutivas de la Liga en los últimos años, pero nadie tuvo la osadía de sugerirle a Lorenzo que lo convocara, porque sus mejores tiempos para el nivel de Selección, ya habían pasado. Lo mismo debería suceder con Dayro.

Tiene menos exigencia anotar goles en este torneo criollo, donde Marco Pérez (2023 I) y Daniel Moreno (2024 II) también alzaron el Botín de Oro, que en una Liga top como la de España, donde ‘Cucho’ Hernández, de solo 26 años, con toda la juventud para proyectarlo hacia el Mundial, es riguroso titular y solo necesita confianza.

Lástima que Jhon Jáder Durán y su comportamiento inestable y díscolo lo alejen del combinado patrio. Solo tiene 21 años de edad y todo por delante, pero no se ayuda. Veremos si logra encarrilarse. Todavía tiene tiempo de despertar. Lo que no se le ven son ganas ni la orientación para hacerlo.

Dayro siempre ha sido un gran delantero, no es la primera vez que está en racha anotadora, en el Once Caldas hace lo que quiere y todos juegan para él, pero su tiempo en la selección Colombia, donde las circunstancias son otras, ya pasó.