Conocedor como pocos de los códigos del fútbol, el técnico argentino Daniel Silguero le pronosticó a este periodista algo que al paso de los siguientes seis meses, en primera instancia y que sigue con vigencia aún, se volvería realidad: que Real Cartagena descendería ese mismo año 2012 al final de la temporada y tardaría diez años en volver a la máxima categoría. Ya van por seis temporadas seguidas en la categoría B.
'Ellos (Real Cartagena) están metidos hasta el cuello dentro de una crisis económica. A ellos nos les conviene estar en la primera división porque se les hace insostenible el equipo. Por eso, tiene que esperar unos diez años para sanear el equipo y allí sí pensar en jugar la A', pronosticaba Daniel Silguero en junio de ese año cuando al mando del equipo andaba su compatriota Mario Vanemerak.
El adiestrador murió solo, sin que sus más allegados supieran sus dramas y penas como el deterioro en su salud, aparentemente, por una seria enfermedad que le afectaba el estómago y al parecer le estaba tumbando el cabello.
'La última vez que salimos a comer pizza se negó a ingerir alimentos porque le dolía mucho el estómago e incluso pude percibir que se le estaba cayendo un poco el cabello, pero era muy complicado saber los detalles de su vida, era muy reservado en contarnos lo que le pasaba', dijo Hegel Ortega, periodista con quien Silguero trabajó desde 2009 en varias emisoras como Colmundo, RCN y Caracol.
EL HERALDO supo que de manera insistente varios de sus hijos (tuvo cuatro) le pidieron dejar la ciudad de Cartagena para que se fuera a vivir cerca de estos como el caso de Gustavo, de 45 años, quien desde Argentina donde reside actualmente le pidió varias veces que se fuera a su país natal para que continuara con su vida cerca de su primogénito.
Este domingo Sebastián Silguero, uno de los dos hijos que tuvo en Colombia, arribará a Cartagena para coordinar los actos fúnebres del técnico y la disposición final de sus restos.
María Paula Silguero, quien reside en Finlandia está de paso por la ciudad de Cali tomando vacaciones y la noticia de la muerte de su padre la tomó por sorpresa aunque deberá regresar a su país de residencia este martes.
Lo que mantenía a Daniel Silguero en Cartagena pese a que no tenía un empleo permanente, era la deuda que el equipo Real Cartagena mantenía con él por un saldo aproximado de entre 30 a 40 millones de pesos producto de los servicios prestados como adiestrador de las divisiones inferiores.
























