Los colombianos solemos ser injustos con nuestros deportistas. Decimos que “siempre nos queda faltando el centavo para el peso” y que carecemos de testosterona en los momentos cumbre (esto último lo expresamos con otras palabras más ovaladas).
Hasta último momento mantenemos desconfianza por el talento criollo y hablamos de que puede aparecer “una colombianada”, que es un término peyorativo que en el contexto deportivo nuestro se usa para encerrar lo escrito en el primer párrafo. Cómo quien dice, un fracaso típico.
Si no estamos excesivamente alegrones y patrioteros, listos para subirnos al carro de bomberos sin empezar la competencia, diciendo que los nuestros son invencibles y los mejores del mundo, viendo por encima del hombro a nuestros rivales, estamos extremadamente incrédulos y cuestionando todo. Hace un par de años “Nairo Quintana era la octava maravilla” y Chris Froome solo “un británico suertudo que sí tenía buen equipo y que seguro no aguantaba un examen antidoping”, mientras hace unos días, antes de sacar la casta y ganar la etapa 18 del Tour de Francia, ya el ciclista boyacense era “un viejo” que debía colgar la bicicleta y que siempre salía con “un chorro de babas”.
Nos movemos en esas veredas. Unos más que otros. La mayoría, radicales y calentones; pocos, equilibrados y analíticos.
Más allá de ese rasgo de la sociedad colombiana, que también es característico en muchas otras partes del mundo (en Argentina destrozan al mejor futbolista del mundo, Lionel Messi), la realidad es que somos muy afortunados con nuestros deportistas, que han inundado de gloria al país en distintas épocas a pesar de las desventajas que puedan encontrar en su surgimiento, formación y carrera, en comparación con sus adversarios.
Ya había dicho lo mismo en una columna tras la consagración de Juan Sebastián Cabal y Robert Farah en Wimbledon. Hace 15 días fueron los dos tenistas vallecaucanos, ayer fue Egan Bernal. Más tarde, mañana o en los próximos días alguno de los que nos representan en los Juegos Panamericanos Lima-2019.
Pambelé, Bellingrodt, Rentería, ‘Happy’ Lora, Fidel Bassa, Ximena Restrepo, María Isabel Urrutia, Caterine Ibargüen, ‘Chechi’ Baena, Mariana Pajón, ‘Lucho’ Herrera, Jackeline Rentería, Orlando Cabrera, Valderrama, Asprilla, Montoya, Orlando Duque, Óscar Figueroa, Falcao, James, Bacca, Urshela, Teherán, José Quintana, Yuberjen Martínez y muchísimos más. Esta columna no alcanza para tantos nombres que elevaron el tricolor nacional en diversas partes del mundo y en diferentes deportes. ¡Qué vivan nuestros héroes!








