Imagen uno: “Creo además que hay que resaltar aquí que no existe ningún instrumento internacional del derecho de la autonomía de la mujer, ni el derecho a disponer de su cuerpo, esas no son normas jurídicas ni derechos reconocidos, pero volvemos a lo mismo, hay una avanzada sistemática de carácter cultural dirigida a venderle al ciudadano la idea de que ese es un derecho”, dijo la semana pasada el exsenador uribista Rafael Nieto Loaiza en una suerte de reunión de cruzados contra los derechos de las mujeres, los derechos de las personas LGTB y el derecho a morir dignamente a través de la eutanasia. Declaraciones como las de Loaiza se escucharon en toda la jornada.

Imagen dos: “Y mis indígenas, presidente, no son como los de la Minga. Aquí son aterrizados, inteligentes y preparados” dijo la gobernadora del Magdalena, Rosa Cotes, durante su intervención en el Taller Construyendo País. Luego hizo una pausa, el público aplaudió y ella se sonrió como si fuese una suerte de guiño después de haber respondido con gracia la pregunta del jurado en un reinado de belleza.

Imagen tres: “Porque a ellos los convenció el M19 del año 70 que ellos son los dueños de la pachamama y nos vamos 500 años atrás con la misma culpa. Y entonces qué vamos a hacer con los negros, ¿los devolvemos?”, dijo esta semana la senadora por el Centro Democrático, María Fernanda Cabal, la misma que hace cinco años dijo: “Si uno pone a trabajar a los negros se agarran por las greñas”.

Imagen cuatro: “Si la autoridad, serena, firme y con criterio social implica una masacre es porque del otro lado hay violencia y terror más que protesta” dijo en su red social el senador Álvaro Uribe, quien tiene en su espalda la solicitud de apertura de una investigación en su contra por el caso de la masacre de El Aro y La Granja.

Algunos han calificado estos comentarios como traídos de los cabellos, absurdos, carentes de todo sentido. Incluso, los han señalado de brutos y estúpidos. Sin embargo, se equivocan. Esta saga de declaraciones obedece a la manifestación más abierta y sincera de un modelo que se siente a sus anchas para expresar su visión sin vergüenza alguna. Aquí lo que hay es una buena carga de coherencia con el proyecto que representan, que se legitima con la Presidencia de Duque. Caminan por este rancho como gamonales, avalando el despojo, sin medir sus palabras, porque saben que en estos tiempos pueden decir lo que se les venga en gana, salir de las sombras en las que a veces se agazapan y revelar su monstruosidad misogina, clasista, racista, sin medidas. Uribe habla de masacres porque sabe que puede, su torpeza no es torpeza, es confianza. Aquí no hay ligerezas ni estupidez. Aquí la única estupidez es ignorar el proyecto que se implementa, las lógicas perversas con las que se mueve y su relación con otros “negocios”, como el despojo de tierras. Tal como le escuché una vez a un líder de Barú, “La trampa está hecha”.

@ayolaclaudia

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