El Heraldo
Opinión

Septiembre

Difícil se torna encontrar palabras que puedan matizar la infamia que tatuada quedará para siempre en la piel curtida de una sociedad que, y a pesar de su historia, se rehúsa a vivir en medio de la injusticia. Lo de Bogotá fue, y hasta todavía es, un golpe de estado perpetrado por la Policía y acolitado por el poder central a la autoridad democráticamente elegida por los habitantes de la capital. Las imágenes que se viralizaron en redes antes que en los medios tradicionales dejaron en evidencia un execrable abuso de la fuerza por parte de un buen número de uniformados, imposible de esconder ante el insultante y pueril eufemismo de “manzanas podridas”. Si esa es la metáfora que los complace, hablen más bien de todo un Corabastos fétido. Difícil también es creer que esa primaria reacción no obedece a un mandato superior, mismo que no da la cara ni la dará. Aquí ponen a pelear a los hijos de otros mientras ellos miran, literalmente, desde el Palacio.

En este desmadre aparecen, como tantas otras veces, ejemplos de aprovechamiento político, premisas falsas rodando en redes, llamados a la mano dura, una absoluta carencia de empatía con el prójimo y la inefable sensación de estar llegando a un punto de no retorno. Y todo pasa sin que el presidente asuma el liderazgo que le corresponde. Posa, pero no hace, escondido detrás del teleprompter y su guardia de acólitos a órdenes del capataz detenido en sus 1300 hectáreas. Una oda a lo fatuo, a lo banal, a lo vacío como la silla que no ocupó en el evento que organizó la alcaldesa López el pasado domingo con la intención de enviar un mensaje a una sociedad civil que lo necesita. Ausencia que hiere, que provoca, que insulta. Dolor que costará perdonar, dolor al que nadie apuesta por el olvido.

Algo se debe hacer: Solicitar veeduría y acompañamiento internacional, insistir por cambios profundos en la estructura y organización de la Policía y demás fuerzas del orden y, muy especialmente, ejercer con seriedad y libertad el derecho al voto cuando toque. Si como sociedad civil no nos hubiéramos acostumbrado a ser permisivos con la corrupción al sufragante (porque eso es lo que pasa cuando se compra o se vende el voto), y si revisáramos a conciencia los programas de gobierno y las hojas de vida de los candidatos antes que sus índices de popularidad y exposición mediática, seguro nos iría mejor. El desligarnos de una de las más importantes de nuestras responsabilidades como ciudadanos abonó el terreno en donde creció la maleza que nos tapa el futuro.

Importante también es no darle cabida a los grupúsculos violentos que se esconden tras las capuchas para sembrar anarquía en lo que pretende ser un justo reclamo. Terminan por hacerle el favor al status quo al alimentar percepciones facilistas y erradas sobre la movilización ciudadana. Rechazarla de raíz es igualmente imperativo.

Septiembre es un mes cargado de historia convulsa. Ojalá lo pasemos pronto y lo mejor posible.

asf1904@yahoo.com
@alfredosabbagh

 

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Más Columnas de Opinión

El Heraldo
Iván Cancino G.

#UnidosOJodidos

Debemos insistir una vez más en la necesidad de permanecer en virtualidad dentro de la rama judicial y en todas sus vertientes, laboral, civil, familiar, administrativo y por supuesto penal, no solo por la situación que vive el país aún en mat

Leer
El Heraldo
Camilo Pabón

Desistir en el transporte

Gracias a las leyes hoy vigentes, los colombianos no siempre están obligados a usar los servicios de transporte intermunicipal que pueden haber comprado. De hecho, cuando una persona adquiere ese servicio y por algún motivo se arrepiente del mis

Leer
El Heraldo
Javier Castell Lopez

Primeras señales de la Selección

En algunas ocasiones, al fútbol se le da por distanciar el juego del resultado. Hay partidos en donde el trámite es dominado por un equipo y no es este quien goza, al final, de la victoria. Y otros, al contrario, que quien impone supremacía en

Leer
El Heraldo
Enrique Dávila

Niños-niñas, mirlas, inmensurable

¿Es correcto decir ‘niños, niñas y adolescentes’? El Duro, Barranquilla

Es una tontería. Para combatir lo que se considera discriminación, hay una tendencia al uso de vocablos femeninos al lado de sus correspondientes masculinos

Leer
Ver más Columnas de Opinión
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.