Resistir es una cualidad que garantiza la superación de la adversidad. Aquellos materiales capaces de soportar el paso del tiempo, golpes, accidentes, mal uso o apagones son los favoritos de quienes desean conservar el valor que poseen, aunque su precio disminuya. ¿Has tenido un teléfono móvil que te sirvió por más de 4 años? Probablemente no. Principalmente porque cada año sale uno diferente, con más memoria, mejor visión y mucho más fuerte. La tentación de cambiarlo para mucha gente se vuelve necesidad. ¿Realmente lo es?

¿Recuerdas el televisor de la abuela dónde viste tu primer mundial? Si ese encuentro futbolístico fue de 16 selecciones y la imagen se veía en blanco y negro, esa es una prueba más de que eres resistente. Has durado bastante y te falta mucho todavía. Si nunca viste un aparato con patas, que servía de mueble y poseía una antena que tocaba el techo, o por lo menos se notaba, entonces tienes más cercanía a una nueva tecnología. Si hablamos de automóviles, muchos dicen que los primeros vehículos, estaban hechos para durar, permanecer y cruzar ríos, montañas o lo que se les atravesara. Resistían y bastante.

Conozco personas para quienes la edad no es un número. Si no te dicen cuántos años tienen ni te enteras. O por el contrario te sorprenden. Y no porque se vean muy jóvenes o viejos, sino por su madurez. Esa cualidad de la personalidad que combina inteligencia con experiencia, tranquilidad, paz, ímpetu y determinación es propia de quienes han vivido cada segundo al máximo. Su aprendizaje no lo detiene nada ni nadie. Generalmente no se oponen a nada. Aportan a todo. Sugieren, proponen, crean, definen, inspiran y lideran para mejorar. La mejor crítica debe llevar implícita una idea superior o una solución. Sin eso es mera denuncia, señalamiento y síntoma de negacionismo. Ese es el camino preferido por la mediocridad.

Una cosa es cuestionar, oponerse y resistir a una situación ilegal, inmoral, injusta, violenta, intolerable o inaceptable y otra es provocar la queja permanente de quien nada le sacia. Todo está malo, nada funciona, no sirve, menos conviene, porque sí. Porque no son ellos quienes toman las decisiones o simplemente porque no les da la gana, le caen mal los líderes y los grupos o quieren ser quienes tengan el control. La opinión que crean de ellos al final será desfavorable y alejada de la preferencia mayoritaria.

‘Opositorio’ es el discurso negacionista, reduccionista, resistente, terco y rebelde, pretendiendo confundir, para agitar o generar rechazo a iniciativas, liderazgos, acciones o proyectos.

Si no te gusta piensa y di algo mejor. Ayuda y ganarás.

@JulioCesarHT