Esta campaña y clasificación del Junior en la Liga 2026-1 quedará, tal vez, como la más extraña de cuantas ha jugado el equipo barranquillero. En sólo 19 fechas, el actual campeón nos ha llevado a vivir todos los estados de ánimo, como he escrito antes, de la alegría a la tristeza, de la esperanza a la desesperanza, de la risa al llanto, de la tenue brisa a la tormenta.
Junior ha terminado 2º en la tabla de posiciones, ha ganado el derecho de tener ventaja deportiva en los playoffs, sólo estuvo por fuera del Grupo de los 8 en las tres primeras fechas y no salió más de allí, ganó 11 de 19 partidos, perdió 6 y empató 2 (puede ser la menor cantidad de empates en la historia).
Anotó 31 goles y le hicieron 24 la segunda mayor cantidad de goles recibidos del grupo de clasificados después del Internacional de Bogotá y, a pesar de no rendir como un jugador de su altura, Luis Fernando Muriel es el 2º mejor goleador con 11 anotaciones. Y, para más, Junior fue el 8º local de la Liga ¡pero fue el 1º visitante!
Si comparamos estos números con las sensaciones vividas a lo largo de las 19 fechas con seguridad llegaremos a la conclusión de haber padecido más que las alegrías vividas. Es un contrasentido pero así lo sentimos.
Sostuve y sostengo que el problema del Junior es de jugadores. Si no están en buen nivel, si no muestran la calidad por la cual fueron contratados, si les da igual ganar o no ganar, jugar o no jugar, rendir o no rendir, seguiremos viendo el mismo fenómeno.
El Profe Alfredo Arias tuvo que rebuscársela y es de él es el mérito. Utilizó a todos los jugadores, rotó nóminas, cambió esquemas, se tragó las verdes como la goleada frente a Nacional, volteó partidos como ante Pereira y recibió tres goles en casa para remontar como ante Pasto.
Le tocó sortear la papa caliente de Jermein Peña en privado, sin escándalos, ni respuestas acomodadas, sino en el silencio prudente.
Que Junior ha sido un subibaja de emociones es real, tan real como esta clasificación en la que remató el calendario de juegos con 3 triunfos y 1 empate sumando 10 de 12 puntos mientras en la Copa Libertadores esos puntos escasean: 1 de 9.
Todo eso ya es historia. Lo real es que Junior tiene 6 últimos partidos para volver a ser campeón y coronarse, con la 12ª estrella, como bicampeón de la Liga.








