Así los hemos denominado porque sencillamente son monstruosos estos dos casos básicamente como los fracasos contundentes del gobierno nacional actual, cuyas consecuencias son graves y tendrán un largo período para enderezarlos si es que al final se puede hacerlo. Nos referimos a cómo destruyó nuestro sistema de salud apenas llegó al poder este gobierno nacional, un sistema que venía funcionando bien, con algunas fallas de metodología pero aun así era admirado en toda Latinoamérica. Pero con el fin de controlarlo todo y estatizarlo a semejanza de los sistemas reinantes en el mundo actual como socialistas de izquierda, nuestro programa de salud entró en crisis y el gobierno nacional lo hundió y ahora no puede salvarlo a no ser que le cancele los 20 billones de pesos que les debe de una deuda que parece un maleficio provocado.
El otro monstruo es el de la crisis ya agónica del sistema de energía que padece gran parte del país en especial la Costa Caribe donde el gobierno llegó, encontró a Air-e en difícil situación por los pésimos convenios de años anteriores entre el gobierno nacional y las generadoras de energía, hasta el extremo de llevarlas a la quiebra. Situación ésta que empezó a traducirse en un agobio para el pago de las facturas mensuales hasta el extremo que las clases menos favorecidas económicamente, como lo presenciamos en varios casos específicos, dejaron varias veces al mes de dar una comida al día para poder pagar el consumo de la energía. Así llevó a la quiebra este gobierno nacional a varios departamentos de la Costa en su sistema energético.
Churchill decía que: “Cuando el alto gobierno de las naciones quiere liquidar a sus pueblos no necesita usar fusiles, basta con emitir facturas oficiales desmedidas que oprimen inmediatamente a quienes viven protestando”. Nada más cierto. Para dominar y aun conquistar adeptos no bastan los abrazos y lisonjas, con oprimirlos y torturarlos se puede lograr inmediatamente la esclavitud basada en la necesidad. El país hoy vive angustiosas crisis en varias facetas provocadas por los desaciertos de este gobierno nacional que solo se alimentó de la sed de venganzas y de ahí nació la necesidad del robo como alimento de sus acciones gubernamentales. El panorama, la fotografía está ahí para ser testigo imperecedero: la corrupción, el robo, los desfalcos en la compra de 50 camiones para la basura en La Guajira, el desfalco en el sistema de Riesgos y sus dependencias, son apenas una pequeña muestra de los millones que este gobierno ha robado. Y sin mencionar los seis mil contratos nuevos, en época prohibida para hacerlos, a funcionarios nuevos que entran a votar por los amigos del gobierno corrupto.








