Es posible que los equipos chicos, que siempre han querido equiparar nuestra Liga hacia abajo, estén satisfechos, hasta hora, con el recorte de las nóminas a inscribir por los clubes.

Cuando estamos llegando a la mitad del calendario Todos contra Todos, Internacional de Bogotá y el Deportivo Pasto, dos chicos, lideran la tabla de posiciones y Bucaramanga cierra el pelotón de los ocho.

De los grandes, Cali, Millonarios, Santa Fe y Medellín están por fuera.

Junior goza de buena salud a pesar de las incongruencias defensivas que padece. Tiene deficiencia en la recuperación pronta de la pelota, en el retroceso defensivo cuando, lanzado al ataque, pierde la esférica y le ha vuelto a acosar juego aéreo defensivo donde está perdiendo en cada lance, convirtiendo a Mauro Silveira en el arquero volador del fútbol colombiano.

El Junior del Alma va a clasificar sin problemas pero hay que mejorar equilibrando las realizaciones del circuito ofensivo con el defensivo. En la anterior Liga 2025-2 ganada con todos los méritos, el equipo barranquillero clasificó con 35 puntos de 60 jugados, con promedio del 58,33.

En este momento en que suma 15 en 24 partidos, su promedio es del 62,20%.

Que si se puede repetir estrella, claro que sí. Junior ganó la de diciembre si un goleador de raza y hoy tiene a Luis Muriel con buen suceso lo que es un valor añadido.

Lo que hay mejorar con urgencia es el tema defensivo. Junior ha anotado 14 goles en 8 partidos, pero ha recibido 10. En 6 de esos 8 partidos ha recibido goles por sucesiones de errores individuales y colectivos.

Estamos en la primera fase de clasificación, después vendrá la semifinal y la final y casi que sin tiempo para reposo. Es que la Liga se mueve entre la urgencia por terminar y el Mundial de Fútbol que se le viene encima…