El valor adquiere su mayor cotización en la medición de la afinidad. Lo que atraes es una ventana de tu personalidad, proyectada en la imagen que ven en ti. Es más que un mero asunto de apariencia, es la muestra de la conciencia. La fe, el arte, la ciencia y el pensamiento no pueden desarrollarse completamente sin amor.

La fuerza del amor es el valor. Y eso es mucho más que costo, tasación, estimación, beneficio o precio. Implica una profunda revisión espiritual de la condición de los seres involucrados en cualquier tipo de relación. La inteligencia más que emocional debe ser espiritual. Si descubres tu espíritu te conoces y podrás conocer a los demás.

Si quieres saber cómo actuará una persona empieza por explorar sus valores, porque amar siempre será una apuesta incierta, arriesgada, necesaria y estimulante. ¿Crees saber quién eres? La identidad está asociada con lo que amamos. Somos la suma de las ideas, preferencias, nexos, principios, convicciones, creencias y capacidades que adoptamos durante la vida, y, aun así, muchas conductas siempre serán impredecibles.

Mucho se ha dicho sobre el amor. Cada visión de la vida representa una perspectiva dinámica de los sentimientos, aprecios, afectos, emociones, actitudes, estimas y vivencias, pero todas coinciden en que es esencial, vital, existencial y relevante para el desarrollo humano y el crecimiento social. Quien no ama se ignora, cohíbe, reprime o intenta olvidar su vitalidad.

Amar es descifrar los secretos de la experiencia en la expresión más alta de los ideales. Si decides compartir, entrega lo mejor, guarda lo exclusivo, protege la intimidad, confiesa tus sentimientos y cultiva la verdad para que florezca el deseo e impere la predilección. El propósito del amor genuino es satisfacer la expectativa propiciando espacios certeros para la plenitud.

‘Amorizar’ es entregar los sentimientos, emociones, apegos, vínculos, deberes y aspiraciones, provocando la plenitud en el ámbito de las relaciones e interacciones, por el ascenso de la virtud y los valores en la personalidad. Es dar la experiencia de la vida para hacer realidad el ideal. Elevar el bien deseado a la instancia sublime de la consagración. Es descubrir la vocación perfecta para tus habilidades. Integrar paz, prosperidad y salud en el recinto de la felicidad.

El símbolo del bienestar es la pasión. Sigue tu fe. Si dudas, reflexiona. Si amas, mejora. Para creer hay que saber. Quien eleva el amor, valora, estima, reconoce, inspira, anima, seduce, convence, aporta, une y bendice. Selecciona bien y da sin reservas, para que el corazón vibre más al ritmo de la razón.

@JulioCesarHT