La indiferencia es un enemigo silencioso que nos afecta a todos. Cuando nos volvemos indiferentes, dejamos de preocuparnos por los demás, por el medio ambiente, por la salud, por la justicia, y en general por las condiciones inhumanas en las que vive un gran porcentaje de la población, lo que nos puede llevar a un deterioro o muerte emocional y social.
La indiferencia puede manifestarse de muchas maneras, como, al no involucrarnos en problemas que, no nos afectan directamente, cuando no escuchamos a los demás, o al no tomar acciones para cambiar situaciones injustas, no nos preocuparnos por el futuro o, nos llenamos de miedo ante hechos y circunstancias en las que creemos, pueden afectarnos o perjudicarnos, al involucrarnos en lo que está pasando.
No podemos negar que todos, en algún momento, hemos caído en grados variables de indiferencia. No nos damos cuenta que estamos condenados, si no decidimos no ser indiferentes. No decidimos participar con base en escuchar y entender a los demás, involucrarnos en causas comunes que, al final, sí nos importan.
Nos quedamos inactivos para cambiar sin cuidar del medio ambiente y de quienes nos necesitan, sin tomar acciones de apoyo y participación, nos hacemos los ciegos ante situaciones trágicas, difíciles e irremediables, sin la ayuda de los demás.
De esta forma, avanzan momentos muy tristes e impresionantes, más que ver a alguien a quien durante mucho tiempo en solo un instante lo pierde todo, su vivienda su sustento, sus ropas, calzados, enseres y hasta sus propias vidas. Los que quedan vivos, empeoran su miseria, los afectan epidemias y enfermedades difíciles de erradicar.
En solamente el Departamento de Córdoba, más de 150.000 damnificados, 80% del departamento inundado y otros departamentos también afectados. La respuesta es controvertida por los antecedentes que conocemos de las agencias encargadas en el actual gobierno. Se reparten los culpables y las acciones son tardías, sin una respuesta más eficiente.
Pero hay esperanza. Podemos elegir, no ser indiferentes, escoger entre ser indiferentes y egoístas o, escuchar, entender a los demás y hacer todo lo que podamos por ellos. Involucrándonos en causas que, sí nos importan, participando activamente para crear el cambio, cuidar del medio ambiente y de los demás a través de adelantos tecnológicos salvadores. Darnos cuenta que la atención de las personas está directamente relacionada con el medio ambiente.
El enfoque, Una sola salud, One Health, Medio Ambiente, Animales y Salud Humana incluido como la quinta tendencia, en el análisis de las 12 tendencias más importantes en Salud 2024, visualiza en la actualidad, después del estallido de la pandemia de la covid-19, una urgente preocupación por la sostenibilidad de los servicios sanitarios, por lo que se hace necesario, con base en datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estima que el 60% de las enfermedades infecciosas conocidas, tienen origen animal, y el medio ambiente, buscar que los gobiernos, diseñen estrategias con esta perspectiva, basados en ecosistemas de salud digital, para tratar problemas actuales y prevenir riesgos futuros.
@49villanueva








