Continuando con el recuento de las mejores películas del año, destaca La misteriosa mirada del flamenco, ganadora del Premio Un Certain Regard en el último Festival de Cannes. Dirigida por el chileno Diego Céspedes, la película aborda con notable sentido del humor y rigor histórico el drama del VIH en los años ochenta, ambientado en un pueblo minero del norte de Chile.

El director estadounidense Richard Linklater tuvo dos producciones destacadas. La primera es Nouvelle Vague, filmada en blanco y negro, un claro homenaje a Jean-Luc Godard y a la película que dio origen al movimiento homónimo del cine francés, recreando tanto su espíritu experimental como su rebeldía estética. La segunda, Blue Moon, rinde tributo a Lorenz Hart, una de las figuras más influyentes del teatro musical estadounidense.

The Mastermind, protagonizada por Josh O’Connor, explora las consecuencias de un atraco fallido a un museo llevado a cabo por un aspirante a criminal con amplios conocimientos de arte. Ambientada en el contexto social de la guerra de Vietnam, la película reflexiona sobre las divisiones de clase, la ambición y el fracaso del sueño americano, temas que resuenan con fuerza en el panorama contemporáneo.

La ópera prima de Eva Victor, quien se desempeña como guionista, directora y protagonista, es Sorry, Baby, una obra premiada en el último Festival de Sundance. Se trata de un drama íntimo, atravesado por una ironía sutil, que examina el trauma psicológico tras un ataque sexual y el complejo proceso de reconstrucción personal.

Desde Francia llega Misericordia, de Alain Guiraudie, un thriller ambientado en un entorno rural. La historia sigue a Jérémie, un joven que regresa a su pueblo natal para asistir al entierro de su exjefe, solo para verse atrapado en una red de secretos y tensiones latentes, indagando los traumas religiosos y sociales de las comunidades pequeñas.

En el terreno documental, sobresale Cover-Up, la más reciente producción de Laura Poitras, codirigida junto a Mark Obenhaus. El film recorre la trayectoria periodística e investigativa de Seymour Hersh, destacando sus revelaciones sobre la violencia institucional y la impunidad en Estados Unidos, y subrayando la importancia del periodismo crítico en tiempos de opacidad política.

Otro documental de gran relevancia es Orwell: 2+2=5, dirigido por Raoul Peck, que examina la vida y el legado intelectual de George Orwell. La película pone especial énfasis en sus reflexiones sobre el autoritarismo y la manipulación del lenguaje, estableciendo paralelismos con fenómenos actuales como las noticias falsas y los debates en torno a las consecuencias éticas de la inteligencia artificial.

@GiselaSavdie