Es muy alentadora la noticia de la no ocurrencia de quemados, mutilados, ciegos, intoxicados, por la pólvora, en la celebración de las navidades y de fin de año, especialmente el 31 de diciembre, que es el día en que aumentan las cifras de quemados por pólvora, por llamas y electricidad, los accidentes de tránsito, las lesiones por riñas, heridas por balas perdidas y las intoxicaciones por alcohol.
El mensaje que ha dado este resultado es que las campañas en la cual han participado los secretarios de Salud Distrital y Departamental, el ICBF, profesionales de la salud, periodistas, locutores, comerciantes, los alcaldes y las medidas restrictivas decretadas por las autoridades, han funcionado.
Desde luego, un reconocimiento para las autoridades departamentales y municipales por las leyes que han implementado para contrarrestar este drama, pero el mejor reconocimiento es para los secretarios de salud, Humberto Mendoza y Alma Solano, por el rol que han desempeñado en los procesos preventivos, con una entrega de alma y corazón por los problemas de la salud de nuestra comunidad. Reconocimiento apoyado en un hecho positivo, indica que han calado, por fin, en la conciencia de los adultos las campañas de persuasión y eso hay que destacarlo.
Ya pasada la celebración de la Navidad y Fin de Año se apaga la alegría de esas tradicionales fiestas, pero lo único que no debe apagarse deben ser las campañas para prevenir el mal uso de la pólvora. Ojalá los propósitos de las autoridades sea prohibir su uso y venta indiscriminados. No se trata como recomiendan los expertos de proscribirla, sino para que no la manejen manos inexpertas y proteger la integridad y la vida de niños y adultos
Agustín Guerrero Salcedo




















