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Soy un militante del Centro democrático desde su fundación. La Costa Caribe ha sido marginada de participar en la dirección del Estado desde 1892 último periodo del presidente cartagenero Rafael Núñez Moledo. El egoísta centralismo no ha permitido a un caribe volver a ese cargo. La separación de Panamá al negar el Congreso Nacional la aprobación del tratado Herran Hay para administrar el canal en 1902, no es tan grave como el trato actual a los 8 restantes departamentos del Caribe.

Hemos tenido un solo Vicepresidente en cabeza del Dr. Gustavo Bell, desde el siglo XX y lo que va de este y que se sepa en los Ministerios de Haciendas, Transportes e Interior, hace muchos años no se nos permite ocupar ninguno de estos despachos, a ciudadanos de este 25% de la población de Colombia. Aspiramos para el próximo cuatrienio que el País por consenso elija un Caribe para que no nos empujen a imitar a Panamá. El Gobierno de la Nación, solo ha sido para la clase política profesional de las tres regiones más influyentes como son la de Bogotá, Medellín y Cali, a quienes nosotros llamamos afectuosamente cachacos. De todas las regiones menos la Caribe, se registra la gran tragedia Colombiana desde la guerra de los mil días, la lucha fratricida entre partidos rojos y azul la muerte de líderes políticos como los señores Uribe Uribe, Jorge Eliecer Gaitán, Luis Carlos Galán y las injusticias en la participación del Gobierno y distribución del presupuesto nacional que origino el nacimiento de movimientos subversivos como las Farc, Epl, Eln y Urabeños, Los del Golfo y otras series de bandas criminales dedicadas al narcotráfico.

Nuestra decisión mayoritaria será por voto de opinión por su candidatura a la presidencia de la Nación. Por favor cuando este en la Casa de Nariño, haga cumplir estrictamente el mandato constitucional de los artículos 1, 2, 3, 22, 63, 107 y 208, que hoy en día están subestimados por quien tiene la obligación de hacerlos cumplir.

La corrupción que está destruyendo el país necesita para acabarla un Presidente de sus calidades y un Presidente del Congreso como el Dr. Álvaro Uribe Vélez, para que en coro los dos reclamen y actúen como Ciceron en el Senado Romano en el año 62 a.c. ante la conducta del Senador Catilina, máximo líder de la corrupción en el Gobierno del Imperio.

Coronel Osvaldo

Caraballo Díaz

guenolcaribe@hotmail.com