El deporte que más títulos mundiales le ha entregado a Colombia ha sido el boxeo y Montería no ha sido la excepción en tener ilustres practicantes de esta disciplina.
En la capital cordobesa se han forjado grandes exponentes de esta materia que se han coronado monarcas orbitales como los re- conocidos Miguel ‘Happy’ Lora, Carlos Mausa, Juan Urango y Mauricio Pastrana. Este último boxeador aunque no surgió deportivamente en Montería, nació en esta ciudad.
En este aspecto el boxeo femenino también ha entrado en esta gran carpa mundial teniendo buenas practicantes quienes a su vez han internacionalizado el nombre de la Perla del Sinú.
La primera en hacerlo fue Lely Luz Flórez Meza en el año 2009 y en la actualidad otra púgil que le ha dado prestigio al nombre de Montería es Liliana María Palmera Bravo, quien con el poder de hierro que tiene en sus puños, ha puesto a la palestra pública el nombre de la ciudad.
Este año la pegadora sinuana ha retenido en tres oportunidades el título interino supergallo de la Asociación Mundial de Boxeo, AMB, dejando a sus contendientes solo con la expectativa de quedarse con el fajín que ella ostenta.
Aunque las defensas de su cetro las ha realizado en municipalidades cercanas a Montería, como en Cereté y San Antero, la ciudad de donde es oriunda Palmera Bravo no ha dejado de ser nombrada en los medios nacionales e internacionales.
Se podría decir que la boxeadora sinuana, de 33 años, ha llevado impregnado el nombre de su pueblo natal, hasta en su cinturón, el cual ganó el 24 de octubre del año pasado en Barranquilla, donde sacó lo mejor de su repertorio boxístico para imponerse sobre la venezolana Ana Lozano.
Montería es tierra de gente y deportistas pujantes como Liliana Palmera. Esta ciudad ha tenido un auge, así como el boxeo femenil, disciplina con la que la boxeadora monteriana a popularizado a la localidad.
Así como Palmera Bravo difundió el nombre de la capital cordobesa por el país y el mundo cuando se acreditó el fajín orbital que hoy exhibe, también lo hizo en cada una de las tres defensas que realizó de su cinturón supergallo de la AMB.
La primera vez que la pegadora sinuana retuvo su cetro fue el pasado 26 de febrero frente a la venezolana Alys Sánchez a quien venció en un ajustado combate por decisión dividida. El nombre de Montería de nuevo volvió a sonar en los medios de comunicación tras las buenas pegadas de la púgil oriunda de la Perla del Sinú.
Liliana Palmera hizo lo propio en su segunda defensa el 7 de agosto cuando se impuso por decisión unánime sobre la panameña Chantall Martínez.
El pasado 9 de octubre de nuevo el reconocimiento, no solo de la boxeadora, también de Montería, surgió tras la retención por tercera ocasión del título mundial de Palmera Bravo.
En esta oportunidad quien fue fiel testigo de que en esta localidad nacen deportistas con buenas capacidades atléticas como la de la pegadora cordobesa, fue la dominicana Liliana Martínez, quien solo hasta seis asaltos, de los 10 que estaban pactados, pudo so- portar la arremetida de la monteriana.
La disciplina y dedicación de nuestra campeona orbital ha servido para que el mundo, no solo del boxeo, se lleve un buen concepto de esta ciudad en la que nacen y se forjan grandes exponentes del deporte de las narices chatas.





















