El pontífice arremetió contra “los señores de la guerra”, a quienes acusó de fingir “no saber que basta un instante para destruir, pero que a menudo no basta una vida para reconstruir”.
El pontífice se ha pronunciado en repetidas ocasiones contra la ofensiva de la Casa Blanca sobre Teherán de formas directas e indirectas y ha hecho pedidos de paz en la región.
El mandatario de EE. UU. arremetió el domingo contra el pontífice, acusándolo de “débil contra el crimen y terrible en política exterior”. El papa respondió este lunes asegurando que no le tiene “miedo a su Administración”.
El pontífice aseguró además que no tiene “miedo” de la administración Trump o de “declarar fuertemente el mensaje del Evangelio”.
La llamada telefónica se produce cinco días después de que la policía israelí impidiera celebrar la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro de Jerusalén al cardenal Pierbattista Pizzaballa.