Me refiero a las deudas por concepto de los subsidios al consumo de energía de los estratos 1, 2 y 3, que el Gobierno Nacional se ha abstenido de girarles ($2.4 billones), de la opción tarifaria ($3.2 billones), que el Presidente Petro se comprometió pero no cumplió pagar.
También es importante comprender que las personas no esperan contar con lideres perfectos; lo que realmente valoran es en sentirse escuchadas, respetadas, y tenidas en cuenta. La conexión humana sigue siendo más poderosa que cualquier apariencia de perfección.
Y en cuanto al orden público y la inseguridad ciudadana un repaso a estos cuatro años de gobierno destrozaron lo poco que habíamos avanzado. Desde la reorganización múltiple de los cultivos de cocaína hasta los espantosos estallidos sociales como los recientes en el Cauca y Valle del Cauca con múltiples vidas fallecidas de inocentes masacrados.
Para mí por lo menos, y espero que para muchos barranquilleros y costeños, será mucho más agradable ver y escuchar durante 4 años en radio y televisión a uno de los nuestros hablando como hablamos nosotros, y no a un bodrio como Cepeda.
Una democracia sana no exige uniformidad; exige respeto. No se fortalece con unanimidad forzada, sino con diversidad de pensamiento. La riqueza de una sociedad está precisamente en su capacidad de convivir en medio de las diferencias.