Hoy más que nunca, Colombia necesita liderazgo, coherencia y certezas. Porque cuando una sociedad pierde la confianza en su rumbo, deja de mirar al futuro con ilusión y empieza, simplemente, a esperar que el tiempo pase… lo más rápido posible.
Que ojalá este mensaje cale a nivel mundial, aun en medio de la agitada realidad geopolítica, invitándonos a unirnos como humanidad alrededor de propósitos loables y trascendentes en la conservación integral de nuestra casa terrenal y las condiciones de bienestar de la humanidad.
Educación es el área con mayor inversión en las propuestas. En ella se enfatiza la primera edad, la calidad de los docentes fortaleciendo su evaluación; la jornada única, que además de mejorar cobertura y calidad reduce la criminalidad juvenil en los hombres y el embarazo adolescente en las mujeres, y la eliminación del analfabetismo que hoy duplica al del resto del país.
Una norma constitucional que señala que el alcalde es “la primera autoridad de policía del municipio” ha llevado a algunos a pensar que solo sobre sus hombros recae la responsabilidad de la seguridad ciudadana. En teoría, el alcalde es el jefe de la Policía, pero en la práctica, lo es el director Nacional de la Policía y su comandante en Bogotá, ambos de libre nombramiento y remoción del presidente de la República.
La tragedia es encontrarse con personas que no buscan debatir, sino imponerse. Frente a ellas, vale la pena exponer razones, pero también entender que a veces lo más sensato es retirarse en silencio.