Tal vez viene a recordarnos algo más real, más cercano, más nuestro: que después de cualquier noche —por larga que sea— siempre amanece. Y qué nosotros, tú, yo, todos…tenemos derecho, y casi el deber, de intentarlo de nuevo.
No permitas que el afán o la parálisis te inviten a despreciar el tiempo en el que se evoca la mayor gesta de la libertad, el triunfo sobre la muerte y la más grande demostración de la sabiduría universal inspirada por el amor.
Brasil está intentando proteger a los menores de un entorno que favorece la dispersión constante. Sin embargo, el verdadero punto crítico es que muchos adultos operan bajo las mismas dinámicas, sin cuestionarlas. Se ha normalizado la interrupción, la multitarea improductiva y la sensación de estar ocupados sin necesariamente estar avanzando.
Lástima que Colombia siga escogiendo dentro de la pobreza de presidenciales que se le presentan, sin la opción segura de elegir entre un abanico de candidatos presidenciales caracterizados por tener la estatura de Estadista que la Nación requiere.
A pesar que la olla quedará raspada, a la presidencia hay ¡catorce! aspirantes, con más de un Judas. Tal exceso podría poner en peligro hasta la realización de una segunda vuelta. La unión es un imperativo. No se puede atomizar los votos anti petristas, ni ser tibio.