La verdadera resiliencia requiere una cultura de evaluación proactiva, en la que las organizaciones busquen y aborden los posibles puntos ciegos antes de que se conviertan en costosas responsabilidades.
Creo en la moderación porque solo ella hará posible una democracia con paz, pluralismo y libertades. Pero tengo claro que la moderación es hoy en Colombia una gota en un océano de polarización. Por eso los extremos lideran las encuestas y sondeos.
El problema para Colombia es que la mayor producción de Venezuela compite con la suya, pues tienen el mismo nicho de mercado, afectándose por partida doble: menores exportaciones y a más bajo precio.
El Congreso de la República podría tener alguna responsabilidad en crear una comisión que estudie la manera de prohibirle a la Presidencia esta clase de esperpentos. Porque a un Presidente hay que no solamente nombrarlo, escogerlo, ser al fin y al cabo el conductor de un país, sino limitarlo para que no devenga en extravagancias caprichosas con intenciones ocultas.
Pero detrás de esta operación militar para capturar a Maduro, está todo un poder económico de grandes proporciones por ser uno de los países más ricos del mundo: petróleo, litio, oro, bauxita, diamantes, caliza, agua, biodiversidad y tierras raras (por las que Rusia invadió a Ucrania), las hayacas y las arepas de las venezolanas.