Vecinos de Cartagena, donde vivía la menor, compañeros del colegio y de su escuela de patinaje rechazaron el homicidio de Taniusca Romero y de su tía.
Sin ningún tipo de medidas, ni tapabocas, ni distanciamiento fue el cortejo fúnebre de la pequeña que murió en un atentado sicarial.
La menor salió a comprar unos fritos para el desayuno y la alcanzaron tres balas.
La menor había sido reportada como desaparecida por sus familiares el pasado viernes en el municipio de San Martín.
Asistentes a las honras fúnebres de la pequeña María José Ortega Ballestas expresaron su dolor y pidieron protección para sus hijos y justicia para este crimen.