Los científicos hallaron una correlación entre las fuerzas de marea y los grandes terremotos, aunque no lo detectaron con eventos sísmicos pequeños.
Después de 38 años, la madrugada del 25 de diciembre será epicentro del inusual fenómeno.
Según informe de la Nasa, los dos eventos no volverán a ocurrir el mismo día hasta el 2034.

