Al parecer, estos animales son sacrificados para la comercialización de su carne.
Con esta nueva estación se fortalecen las medidas para contrarrestar los altos niveles de contaminación del aire en la ciudad.
Las dos entidades pactaron que los desarrollos urbanos que se vienen ejecutando en la zona de influencia de Mallorquín se lleven a cabo de manera sostenible y resiliente.
Según la entidad, unas buenas prácticas ambientales permiten respirar un aire limpio y una mejor calidad de vida.
Ciudadanos del norte y sur de la ciudad denuncian las actividades que generan esta contaminación y los riesgos a los que se exponen. Barranquilla Verde indicó que ha recibido 20 quejas en este año.