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A solo días de la celebración de Halloween se suele recordar grandes películas de terror que marcaron tendencia en los años de sus estrenos. Sin embargo, hay historias que nos hacen dudar sobre si el relato de las producciones pueden ser reales.

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Tal es la historia de Anastasia Lechtchenko, una joven de origen ruso nacida en México que asesinó y descuartizó a su madre y hermana en la ciudad de Tijuana, Baja California, en 2015.

Las características del crimen son las que estremecieron a las autoridades y habitantes de todo el país, pues la joven aseguró que desmembró a su madre Yuliya, de 47 años, y a su hermana Valeria, de 12, porque ambas eran brujas.

En las declaraciones, Anastasia relató que a su hermana le extrajo los ojos mientras que a su madre le extirpó el corazón.

Los cuerpos de las víctimas fueron encontrados por las autoridades gracias a denuncia de vecinos que alertaron sobre olores fétidos que venían de la vivienda. Fueron localizados desmembrados en el interior de bolsas de plástico.

Además, se conoció que una fuerte discusión con su madre fue el detonante para que la entonces joven de 19 años acabara con la vida de su mamá y hermana menor a puñaladas con un cuchillo de cocina.

Anastasia también declaró que su madre practicaba brujería y que utilizaba a su hermana como 'títere', por lo que ambas 'debían morir'. Agregó que averiguó en internet sobre cómo tenía que 'acabar con las brujas' y por eso le sacó el corazón.

A pesar de que en primera instancia la joven había confesado los crímenes, durante el juicio rechazó las declaraciones y aseguró que los policías que la aprendieron habían abusado sexualmente de ella. Asimismo, se supo que en el momento del acto criminal estaba bajo los efectos de drogas.

Finalmente fue condenada a 80 años de prisión. Desde la cárcel decía que no sabía dónde estaba y llamó en varias ocasiones a su mamá esperando que contestara el teléfono.