Tras el terremoto de 5.9 grados que se vivió en la madrugada de este miércoles en el este de Afganistán, que deja hasta el momento 1.030 muertos y más de 1.500 heridos según las autoridades, se viven momento de angustia con labores de rescate y entierros masivos.
Las autoridades y los mismo habitantes de las regiones afectadas han estado cavando fosas comunes ante la gran cantidad de fallecidos, para poder darle sepultura a sus familiares.
Por otro lado, se observan imágenes de las labores de rescates de personas que todavía siguen atrapadas en los escombros y de habitantes que esperan afuera de los hospitales para ser atendidos.
Asimismo, también han surgido videos donde se observan helicópteros llegando a las zonas más afectadas para trasladar a los heridos a otras ciudades. Las aeronaves del Ministerio de Defensa de ese país ayudan también a las más de 50 ambulancias y múltiples equipos de trabajadores sanitarios han sido desplegados en las provincias de Paktika y Khost, principales afectadas por el sismo.
Las fuertes lluvias y el viento que azotan la zona han dificultado las labores de los helicópteros, por lo que muchos de los traslados de heridos se realizan por tierra.
Se estima 1.800 viviendas han sido destruidas y dañadas en Gayan, lo que representa el 70 por ciento del total de viviendas del distrito.





















