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Para el agro del Caribe la ganadería ha significado por siglos una fuente de trabajo y alimentación de toda la población. Las sabanas de Sucre y Córdoba y parte de Bolívar se caracterizan por los hatos que brindan carne y leche de la mejor calidad, no solo para el consumo interno, sino también para la exportación.

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Recientemente Fedegan, gremio que reúne a los ganaderos del país, anunció la venta de 3 millones de hectáreas de tierras al Gobierno nacional en un evento sin precedentes, en el que se le cede gran parte del territorio propiedad de los ganaderos al Estado, para que se desarrollen programas que pongan a producir la tierra.

Luego de una reunión con el presidente de la República, Gustavo Petro, el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, en compañía de la ministra de Agricultura, Cecilia López Montaño, dijo: 'agradezco al Gobierno y especialmente a la ministra de Agricultura y de desarrollo rural, Cecilia López Montaño, los espacios de diálogo con los ganaderos colombianos que antecedieron el acuerdo'.

Este paso es vital porque permitirá avanzar en uno de los componentes más importantes de la reforma agraria integral como es la compra de tierras. Por su parte, la ministra de Agricultura, Cecilia López Montaño, enfatizó en los tres aspectos que considera fundamentales para la reforma agraria integral en Colombia.

'El primero es la titulación. Ya estamos titulando un número importante de hectáreas, más de 600.000. El segundo, sabemos que lo de la SAE está en proceso en el que se arrendarán 125.000 hectáreas para organizaciones campesinas y la compra de tierras ya arranca con el ofrecimiento de Fedegán', señaló.

Todavía no se ha hecho el censo de cuáles serían esas tierras que serán entregadas para la industria agraria, pero el Caribe aspira a que esta decisión histórica del sector ganadero impacte de manera positiva en la productividad responsable y sostenible que se pretende impulsar en la región.

Pasos hacia una mayor productividad

Los ganaderos han mostrado gran entusiasmo en ayudar en los procesos de recuperación de tierras fértiles para cultivos tradicionales que hoy se han venido abajo, provocando el encarecimiento de los alimentos que deben ser importados para abastecer la demanda interna del país.

El Caribe tiene el potencial para producir toda clase de granos, entre ellos el maíz, producto ancestral y protagonista de la gastronomía diaria caribeña, que hoy tiene que ser importado en grandes cantidades por la falta de producción nacional.

Al acuerdo con Fedegán, se suma la aprobación del monto del presupuesto, en el que el Congreso duplicó los recursos para el sector agrario, lo cual abre la puerta para la modernización del agro, el impulso a la agroindustria y el apoyo al campesino que cultiva la tierra.

En el Caribe existen grandes expectativas en torno a estos sucesos que se están dando y que van en la vía de convertir a Colombia en una gran despensa de alimentos a nivel global, a través de políticas centrales.

Datos del Ministerio de Agricultura indican que Colombia tuvo una producción de alimentos de 34,47 millones de toneladas y según Pro-Colombia, el país alcanzó ventas por US$7.018,4 millones, de enero a julio de 2022, lo que significó un incremento de 35,5%, frente al resultado del mismo periodo de tiempo de 2021 (US$5.178,0).

De acuerdo con el Banco de Alimentos de Colombia (Abaco), 'para aproximarnos al sueño no solo de alimentar a toda nuestra población sino de ser despensa del mundo es necesario tener en cuenta el concepto de autosuficiencia alimentaria, definido por la FAO como la condición bajo la cual las necesidades alimenticias de una población, país o región son cubiertas y satisfechas mediante la producción agroalimentaria local'.

Expertos señalan que también hay que mirar el tema de la regulación del mercado, apoyando a los agricultores para que se conviertan en empresarios de sus propios productos, lo cual ayudaría en mucho al sueño de un agro potente.

Los avances en el sector han sido significativos, pero quedan desafíos grandes: aún falta resolver diferentes dificultades que han tenido los sectores en materia de infraestructura para potencializar el agro en Colombia.

De acuerdo con Pilar Ortiz, directora de la Cámara Fedemol de la Andi, el país se enfrenta a muchas dificultades en la logística para tener un sistema de comercialización eficiente.

'Sacar el producto del campo es demasiado costoso, no tenemos una infraestructura logística realmente que funcione para los alimentos'.

El agro en el Caribe, al igual que en el resto del país, históricamente ha cargado con enormes dificultades, pero se asoma una nueva esperanza en que las condiciones mejoren en un corto plazo.

La reforma agraria en todos sus componentes, el aumento de los recursos destinados al sector, así como los anuncios de facilidad de acceso al crédito por parte de los agricultores, dejan ver un panorama alentador.