Una gran fecha empieza a conmemorarse, se trata del natalicio número 100 del fallecido escritor y periodista barranquillero Álvaro Cepeda Samudio, quien este lunes 30 de marzo habría llegado al siglo de vida. Esta es una figura importante y polifacética que hizo parte del prestigioso Grupo de Barranquilla, al que también pertenecieron otros grandes pensadores como Gabriel García Márquez, Alejandro Obregón, Alfonso Fuenmayor, Cecilia Porras, entre otros.
Sus tertulias infinitas en el emblemático bar La Cueva servían para reflexionar sobre el arte en todas sus manifestaciones y también de la vida misma. Cepeda Samudio era considerado como el más barranquillero de todos y el más mamagallista, con un sentido del humor y una chispa única capaz de sacar carcajadas a cualquiera con solo mostrar su esencia.
Su talento periodístico quedó consignado en diarios como EL HERALDO, donde a los 18 años empezó a escribir una columna en la que trataba temas políticos y sociales. Desde 1947, y de forma intermitente, escribió para El Nacional; en 1950 fue colaborador de The Sporting News; ese mismo año volvió a escribir una columna para EL HERALDO que llamó Brújula de la cultura. Junto con Gabriel García Márquez, Germán Vargas y Alfonso Fuenmayor publicó Crónica, revista literaria y deportiva que apareció de 1950 a 1952. Además fue editor del Diario del Caribe de 1961 a 1972.
Como escritor, Cepeda Samudio es visto como uno de los grandes transformadores de la literatura colombiana en el siglo XX, alejándola del costumbrismo e imprimiéndole un estilo original, urbano y profundamente caribe. Se destacan su libro de cuentos Todos estábamos a la espera, Los cuentos de Juana y la novela La casa grande.
También brilló en el cine con su película muda La langosta azul y como publicista fue brillante, creador de varios eslóganes tan arraigados en nuestro mundo costeño como el que diseñó para la cerveza más popular del país: “Águila, sin igual y siempre igual”.
Su mente era tan brillante que daba para producir de todo y, además, debido a su persistencia también terminó convertido en gestor cultural, dándole vida al Museo de Arte Moderno de Barranquilla (MAMB), ese que ahora desde su sede temporal inauguró en la noche de este jueves una exposición que recopila algunos elementos y fotografías que muestran todas las facetas anteriormente descritas. Los encargados de dar apertura a esta muestra fueron su viuda, Tita Cepeda, el abogado y periodista Daniel Samper Pizano y el docente Ariel Castillo, quienes en un ameno conversatorio abordaron cada chispazo creativo de ‘El Nene’ Cepeda.
Samper Pizano, quien fue su amigo y uno de los más estudiosos de su obra, destacó su labor periodística, que para él fue la más brillante de todas. “Álvaro le devolvió a la redacción una figura importante, la del reportero. En su época tomaban mucha fuerza el editor y el director, pero se había echado de menos al reportero y fue él quien yendo a la calle, a liderar grandes misiones, hizo que se le diera mayor participación en los periódicos nacionales al periodista. Le encantaba estar en la calle y buscar buenas historias, recuerdo incluso que luego a los periodistas nos empezaron a decir ‘carga ladrillos’ porque soportábamos la base de la redacción y todo eso era debido la labor obrera que Cepeda le imprimió al oficio”.
Samper Pizano destacó también las grandes entrevistas que hizo como aquella icónica a la estrella del fútbol brasileño Garrincha, ocurrida en septiembre de 1968 en Barranquilla. El diálogo se dio tras la llegada del astro brasileño al Junior y retrató la faceta humana, nostálgica y humilde del bicampeón mundial, destacando su frase: ‘Yo viví la vida, la vida no me vivió a mí’.
Su viuda, Tita Cepeda, se refirió a su fuerte carácter, del cual daba muestra cuando alguien lo interrumpía cuando veía películas o cuando se propasaban con alguna mujer de sus amigos. “Junto a Alejandro Obregón eran terribles, protagonizaron peleas que me hacían terminar temblando debajo de la mesa”, recordó entre carcajadas.
Por todo esto y más el nombre de Álvaro Cepeda Samudio vuelve a ser protagonista en nuestro mundo costeño para ser celebrado en esta fecha redonda que viene cargada de grandes eventos, algunos liderados por la Universidad del Norte, que en su biblioteca Karl C. Parrish Jr. tiene una colección de sus obras, una cátedra con su nombre y un centro audiovisual en el que su legado sigue grabando el presente.








