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Tecnoglass, una de las compañías colombianas con mayor proyección internacional, barranquillera para más señas, libra estos días un duro pulso con la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), porque esta ha decidido suspender la cotización de sus acciones en el mercado bursátil nacional.

La razón esgrimida por la BVC para tomar tan drástica medida es que la compañía que preside Christian Daes ha incumplido con el suministro de información al índice Nasdaq de la bolsa neoyorquina, que sirve de referencia para la acción de Tecnoglass en el mercado colombiano.

En enero de 2014, Tecnoglass, que genera 6.000 empleos, se convirtió en la primera compañía colombiana en ser admitida al índice Nasdaq y la quinta en cotizar en el mercado de Wall Street (Ecopetrol, Avianca, Grupo Aval y Bancolombia lo hacen en el Dow Jones). La acción de la empresa barranquillera ha tenido un comportamiento positivo.

Hace poco más de un mes, sin embargo, la junta del Nasdaq exigió a Tecnoglass determinada información financiera que estaba en mora de aportar. Le dio de plazo hasta el 17 de junio próximo para hacerlo. En un comunicado, la bolsa neoyorquina subrayó que esta notificación no tiene “efecto inmediato” en la cotización de las acciones, y añadió que “no puede haber seguridad, sin embargo, de que la compañía será capaz de reganar la conformidad con los requisitos” para seguir cotizando en el índice.

Tecnoglass respondió que aportaría la información y, en caso de no alcanzar a entregarla en el plazo establecido, presentaría un plan orientado a “ganar la conformidad” de la bolsa neoyorquina.

Así estaban las cosas en Nueva York, cuando la junta directiva de la BVC decidió, el miércoles pasado, suspender en Colombia la recién estrenada cotización de Tecnoglass, alegando su falta de información a Nasdaq. Una decisión cuanto menos sorprendente, ya que en Bogotá no se concedió a la compañía barranquillera el plazo que le había otorgado el exigente mercado de Wall Street.

Fuentes de la BVC sostienen, entre otros argumentos, que la normativa nacional es distinta a la de EEUU; pero de momento no han trascendido los razonamientos concretos que llevaron a tomar una decisión radical y, sin duda, lesiva para los intereses de la compañía afectada. La BVC tiene la obligación de despejar las dudas que ha generado su decisión, por el bien de la credibilidad del mercado bursátil.

Ayer, Tecnoglass entregó abundante documentación al órgano regulador del mercado de valores de EEUU (SEC, por sus siglas en inglés) y a la Bolsa colombiana. Los recipientes deberán evaluar ahora si se trata de toda la información requerida. Más allá de que el caso quede o no zanjado, los interrogantes han de responderse a cabalidad.