El congreso elegido este domingo necesita ser mucho más preparado, menos clientelista, y valiente para acompañar iniciativas de futuro de país y rechazar aquellas en dirección contraria. Ojalá prime la elección basada en el mérito y no en la dinámica clientelar.
El sistema también establece que si el reconocimiento es tardío la sanción será de cinco a ocho años de prisión y, si no existe reconocimiento, la pena puede llegar hasta 20 años de presidio. Plantear metodologías o fórmulas evasivas frente a la aplicación de las sanciones abre un boquete frente a la Corte Penal Internacional.
Colombia merece ciudadanos comprometidos, dispuestos a asumir su papel en la vida pública y a ofrecerles a las futuras generaciones la esperanza de que la institucionalidad y la democracia pueden mantenerse vigentes, incluso en medio de las crisis que hoy enfrenta la nación.
La política, al final, también es una cuestión de equipo y frente al escenario catastrófico de una izquierda radical dando continuidad a este nefasto gobierno, Abelardo y Paloma y sus seguidores de todas las orillas, debemos poner el país por encima de todo.