Hay que tener en cuenta la conformación del nuevo Congreso de la República y el resultado de la Gran consulta presidencial por Colombia, y que seguramente marcará la ruta definitiva en la batalla del próximo 31 de mayo.
Defender la democracia no significa apoyar ciegamente a ningún candidato ni silenciar críticas. Significa exigir evidencia. Significa comprender cómo funcionan las instituciones antes de concluir que todo está diseñado para engañarnos. Significa hacer una pausa antes de compartir.
Entre tanto, quienes creemos en la democracia, la propiedad privada y el emprendimiento, salimos a votar para defenderlos.
La tragedia humanitaria que se desprende de estos enfrentamientos suele ser devastadora ya que implica el aumento de la violencia, la pobreza, el hambre, y la destrucción de infraestructura vital.