La gente está aburrida del petrismo, y no ve la hora que llegue la solución, que no es otra diferente al Tigre, mano firme, no más triquiñuelas santistas ni más cooperativa para los de siempre. Todo conduce a que el Tigre ganará ampliamente y, si no es en primera vuelta, le ganará a Paloma, ya que Cepeda quedará de tercero.
En Colombia la primera infancia no es una prioridad presupuestal. La recomendación internacional de entes como Cepal y ONU Mujeres es invertir el 1,16 % del PIB, pero en 2025 apenas se destinó el 0,83 %. Y ni siquiera sabemos si esos recursos se ejecutaron bien o si llegaron a personas que, como yo, estamos en territorios dispersos.
Si se requiere una reforma estructural profunda en Colombia para combatir la corrupción es la que permita transformar, de un lado, los órganos de control y de otro, la administración de justicia.
Lo primero que debe suceder en Colombia es que la izquierda y la derecha asuman la moderación como un principio cardinal de la democracia, de modo que las controversias públicas no estén cargadas de excesos.