El ‘tigre’ llega a la administración de la patria milagro con una tarea enorme. No será fácil. Encontrará un país con heridas profundas, instituciones cuestionadas y problemas que no desaparecen con discursos ni con promesas.
Ahora bien, no constituye plena prueba un simple gesto de unos jugadores asociado a un candidato presidencial en una campaña política, producto de la inteligencia artificial.
La pregunta, por tanto, no es si Colombia va a envejecer, eso ya está ocurriendo, sino si el país va a tratar la longevidad como una carga o como una de las mayores oportunidades económicas del siglo XXI. La historia sugiere que las grandes transformaciones siempre generan ganadores y perdedores.
Desde ese 7 de agosto se respirará un aire diferente, muy diferente, y el positivo cambio será notorio desde el mismo día de la posesión de Abelardo De la Espriella como Presidente en una guarnición militar para honrar a los Héroes de la Patria como se lo merecen, anunciando su total respaldo a nuestras Fuerzas Militares y de Policía, tan mermadas y debilitadas por el actual gobierno.