Hoy Abelardo representa ese cambio que muchos colombianos siguen buscando. Pero esta vez no como una promesa de transformar todo, sino como la posibilidad de recuperar aquello que nunca debimos perder: la seguridad para vivir tranquilos, la salud para cuidar a nuestras familias y la confianza para creer que las cosas pueden volver a funcionar.
La importancia de que quien pase a segunda vuelta sea un candidato capaz de pararse firme y defenderse, a sí mismo y al país, de los innumerables embates que va a recibir. Por eso desde una lectura netamente electoral y de campaña, pero también porque creo que puede crear una Colombia Milagro con el Caribe de protagonista.
Por eso hoy más que nunca hay ciudadanos que ven en Abelardo De La Espriella la posibilidad de recuperar autoridad y volver a poner límites donde hace tiempo dejaron de existir. Este fin de semana no se define únicamente una elección. Se define el país que Colombia quiere ser durante los próximos años. Llegó por fin el momento de enderezar el camino.
Abelardo de la Espriella continúa capturando adeptos, mientras sigue divulgando su proyecto político, su propuesta de país, fundando sobre la coherencia, la esperanza de cambio y con una mirada inalterable hacia el futuro. Ya son millones de colombianos los que ha conquistado y seguirá ganando el corazón de muchos más.