Transportar insumos, maquinaria, equipos y luego sacar la cosecha es otro capítulo de esta odisea. En invierno todo debe moverse por el río Meta; en verano, por una trocha de más de 500 kilómetros entre Puerto Gaitán y Puerto Carreño. Ambas vías, en un estado deplorable y abandonadas por el Gobierno, encarecen y vuelven incierta cualquier operación agrícola o industrial.
Mientras el mundo observa récords y estadísticas, la invitación es más profunda y personal: preguntarnos si estamos viviendo desde el miedo o desde la conciencia o si nuestras decisiones nacen del impulso o de la claridad.
La satisfacción de los deseos personales inmediatos es lo que, en definitiva, le imprime el sentido a su vida. Un gozón de tiempo completo, alguien que vive con intensidad y plenitud todo cuanto puede proveerle deleite.
La inversión no es solo un indicador macroeconómico: constituye la base sobre la que se generan empleo formal, innovación y productividad. Hoy, con la inversión debilitada, se compromete la sostenibilidad del crecimiento, y sus efectos se perciben con mayor claridad en las regiones.