Muchas empresas del Caribe aún carecen de una mínima gobernanza digital; eso eleva riesgos laborales, regulatorios y reputacionales. Las organizaciones que ordenan sus datos, formalizan procesos y diseñan protocolos de uso responsable avanzan con mayor seguridad y menor fricción en su transformación tecnológica.
Este episodio también dejó en evidencia la extraordinaria capacidad de las fuerzas armadas estadounidenses para ejecutar una operación de enorme complejidad militar, logística y de inteligencia. Ese solo hecho envía un mensaje inequívoco no solo al remanente del chavismo en Venezuela, sino a todos los dictadores —y aspirantes a serlo— sobre el significado práctico de las advertencias de Washington.
Venezuela sigue siendo un país con heridas profundas y con desafíos enormes, pero también es un país que hoy observa, con un brillo renovado en los ojos, que la historia puede girar y cambiar a favor de la gente. Que la justicia, aunque tardía, puede llegar. Que la dignidad humana no es negociable, y que levantar la mirada después de tanto dolor es no solo legítimo, sino necesario.
Lo que preguntan por ahí.