La discusión de fondo no es si el salario mínimo debe subir o no, sino cómo se acompaña esta decisión para que se convierta en una oportunidad y no en una barrera de acceso al empleo. El país necesita más jóvenes trabajando, pero también mejor preparados, mejor remunerados y con mayor estabilidad.
La conversación será el próximo miércoles 27 de mayo en La Cueva, a las 6:30 pm. Un día antes, estará en la Universidad del Atlántico, conversando sobre Cepeda Samudio con Ariel Castillo y Clinton Ramírez. Cordialmente invitados.
Hoy la realidad es contundente: la mayoría del país está cansada. Cansada de la improvisación, de la retórica ideológica, de las promesas incumplidas y de los pactos a puerta cerrada. Ese sentimiento lo capitalizan “Los Nunca”: los que nunca se sintieron representados, los que nunca tuvieron voz… hasta ahora.
La presión estética atraviesa casi todos los sectores sociales, pero las posibilidades de enfrentarla de manera segura no son las mismas. Mientras algunas personas pueden acceder a clínicas reconocidas y procedimientos profesionales, otras terminan recurriendo a lugares improvisados, con promociones sospechosamente baratas o tratamientos ofrecidos sin el rigor necesario.