Si queremos que Colombia responda con eficacia ante el siguiente fenómeno climático, debemos comenzar por reconfigurar el papel del Estado central y de los gobiernos territoriales en la gestión del riesgo de desastres y asumir con empatía los padecimientos de la comunidad.
A la par de este crecimiento, el próximo año la saturación de contenido generado por modelos de IA en distintos formatos hará que se piense en la regulación y transparencia.
Después del costoso ajuste al mínimo, el impuesto al patrimonio para algunas pequeñas empresas y todas las medianas, puede llevar a muchos cierres y perderán el empleo miles de personas sin influencias para contratar con el Estado, así toque votar por quien sea.
La IA no puede ser presidente, pero sí exige mejores presidentes: con juicio, límites y comprensión de que gobernar no es ejecutar algoritmos sino cuidar una comunidad. Si falla, el problema no es tecnológico sino humano.