Agradécele con tus acciones, abrázala, bésala y hónrala porque es la fuente natural del legado familiar. Si está lejos, puedes recordarle que siempre estarás cerca, más allá de la distancia. Las que se fueron no lo hicieron para siempre. La memoria es el epicentro del cariño que se evoca al recordar todo lo que hicieron por nosotros.
Quizás una de las tragedias más dolorosas de Colombia es habernos acostumbrado a escuchar esa noticia como si fuera una cifra más. Niños convertidos en combatientes, alejados de sus familias, utilizados para la guerra y privados de cualquier posibilidad real de infancia.
Propondría entonces, que el gobierno siga en su línea de acabar a Ecopetrol, cerrar las minas de carbón para quebrar las economías del Cesar y la Guajira, no abrir ni una sola mina nueva de cobre o cualquier otro mineral necesario para la transición energética, cerrar las termoeléctricas de carbón y gas para quedarnos sin respaldo cuando llegue el fenómeno del niño, quitarle el gas a la industria del níquel y el carbón a las cementeras y las acerías.
El país, a veces: cada tanto y mucho más cuando los “brillantes” dirigentes del fútbol colombiano decidieron realizar torneos exprés de cuatro meses.