Para millones de colombianos, la discusión sobre salud dejó de ser un debate técnico sobre modelos de aseguramiento, mecanismos de financiación o arquitectura institucional, para convertirse en una experiencia concreta marcada por retrasos en citas, dificultades en la entrega de medicamentos, incertidumbre sobre la continuidad de tratamientos y una creciente sensación de frustración frente a un sistema que, aunque mantiene altos niveles de cobertura formal, parece cada vez más incapaz de responder con oportunidad y continuidad.
DLE decidió escoger a los peores y solo le importó hacerse rico con el dinero sucio de malhechores que le pagaron sus honorarios con las fortunas que hicieron sobre los muertos, la sangre y el hambre de centenares de miles de colombianos y venezolanos.
Conozco el petrismo por dentro. Lo enfrenté como fiscal General de la Nación y sé cómo opera su lógica de poder, presión y confrontación institucional. Por eso, esta no es solamente una disputa política: es una batalla por la defensa de la democracia, de la justicia y de las instituciones colombianas frente al embate de Gustavo Petro. El domingo, los ciudadanos deben recordar, recordar y recordar.
Colombia tiene condiciones para llegar a un destino similar. Para ello se requiere superar brechas en productividad, educación e innovación; transformar la matriz productiva; incentivar la inversión en tecnología y manufactura; transformar la riqueza en hidrocarburos y minerales en motor de desarrollo económico; y fortalecer la articulación Estado-Empresa-Academia.