El Heraldo
Opinión

El virus vengador

Hace poco más de veinte años, uno no se daba cuenta de que cerca de mil niños diariamente eran víctimas de la polio.

Aunque la vacuna contra la poliomielitis se empezó a inyectar en 1954, fue en 1964 cuando se generalizó su aplicación por la vía oral. Solo en 2002 la OMS declaró que Europa occidental estaba libre del virus de la polio. El tiempo que corrió entre la invención de la vacuna y la liberación de la infección de una región del mundo fue largo.

Hace poco más de veinte años, uno no se daba cuenta de que cerca de mil niños diariamente eran víctimas de la polio según lo relataba la noruega Gro Harlem, directora de la OMS. Detrás de la parálisis infantil de tantos niños se encontraba un virus infeccioso que se contagiaba por las secreciones respiratorias, o por la vía fecal. Leyendo Némesis de Philip Roth, el escritor judío odiado por muchos judíos en su propio país, me hallé inmerso en una novela de cólera y sufrimiento que describe los estragos físicos y emocionales que producía la polio en los años 40 y 50 del siglo XX. La imagen del presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt, la víctima más famosa de la polio, es emblemática hasta nuestros días. Dirigió por doce años los destinos de la nación más poderosa de la tierra, incluyendo el período  de la Segunda Guerra Mundial, cuando aparecía en miles de fotos sentado en una silla de ruedas y trasladándose de un lado a otro del mundo con el propósito de resolver con Stalin y Churchill el conflicto bélico mundial más grave de la historia reciente. La última foto más famosa a mi parecer es cuando fue a Yalta, en Crimea, a la conferencia con la que se frenaba esa cruel y feroz confrontación entre las potencias del mundo.

Roth, ganador del premio Pulitzer, ubica el escenario de sus personajes –como en muchas de sus novelas- en Newark, una ciudad que se halla al nivel del mar, rodeada parcialmente de marismas, y que a 32 grados en julio-agosto era el lugar propicio para la propagación del virus: “la polio es una enfermedad con la que tenemos que vivir todos los veranos”. Igual que ahora, la gente no debía hablarse de cerca ni comer hasta haberse lavado las manos con agua y jabón. Pero la tragedia sobreviene cuando algunos chicos de la escuela se contagian del virus y el mismo Bucky Cantor, el alto y guapo líder, protagonista de la novela, cae también contagiado. De ahí en adelante todo se vuelve un desastre para él: “Toda biografía está sujeta al azar y… el azar –la tiranía de la contingencia- lo es todo”.

Bucky Cantor, reducido después a una silla de ruedas, se va llenando de una culpabilidad ilimitada. Siente que ha contagiado a muchos niños cuando dirigía la escuela; saca de su vida a Marcia, su hermosa novia, porque se siente además un ser asexuado por la parálisis. No puede darle nada que signifique vida. La narración va girando en torno a la tragedia de los alumnos de la escuela y a la autoflagelación personal, el castigo que los griegos llamaron Némesis, título de la novela. A la generación de Cantor le faltó poco para que la vacuna contra la polio se inventara, pero ese tiempo de espera no fue suficiente para que se libraran de la venganza del azar.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Más Columnas de Opinión

El Heraldo
Javier Castell Lopez

Otro buen partido de Junior

Y jugó mucho mejor que en Buenos Aires contra River Plate. Frente a Fluminense, fue capaz de mantener el buen nivel, el espíritu competitivo y la superioridad durante todo el partido. No solo confirmó la buena y continua posesión del balón de

Leer
El Heraldo
Iván Cancino G.

#ExtinciónDeDominioEs

La extinción de dominio requiere una reforma más. Ya se avanzó en el camino de darle la potestad a un juez, en darle la palabra final sobre si se quita la propiedad de un bien a un ciudadano o no, previa petición de la Fiscalía y con muchas m

Leer
El Heraldo
Hernán Baquero Bracho

Economía guajira

La competitividad se ha convertido en un asunto vital para las empresas y los gobiernos en todo el mundo, ya no como una simple estrategia para que las firmas puedan intervenir sus mercados, sino como un factor clave en el desarrollo de los paíse

Leer
El Heraldo
Enrique Dávila

Escritores, placebo, ‘verno’

Joyce, en Ulises, y García Márquez, en El otoño del patriarca, escriben largos párrafos sin puntuación o con una muy particular. ¿Transgresores? LMT, B/quilla

En sus obras, los escritores y otros hacedores de arte tienen la potesta

Leer
Ver más Columnas de Opinión
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web