La mitología Romana es para mí lo que para otros son los hermanos Grimm, me costaba trabajo dormir y mi madre preparaba sus clases leyéndome, de tal suerte que los romanos, su cultura, sus dioses, sus leyendas fueron los que me arrullaron. Muchos de ustedes habrán tenido la misma suerte con sus padres abogados preparando casos o clases, otros llegarían más tarde pero todo quien se quiera llamar abogado se habrá topado con Justiniano y compañía. De los romanos tomamos una palabra que se usa erróneamente como sinónimo de abogado: “jurista”, pero en cambio nada hemos aprendido de otro término vetusto: “jurisprudencia “.
Jurista se dice rápido, casi tan rápido como doctor, olvidando que para uno y otro se requiere esfuerzo dedicación y mucho estudio. Cuantos títulos sin doctor hay por el mundo y en cambio que pocos prudentes juristas tenemos. Que poco aplicamos la jurisprudencia, aquel arte de ser prudentes cuando se trata de normas, siempre al vaivén de los políticos, siempre al vaivén de los medios de comunicación.
Innumerables facultades de derecho contratando a cuanto desocupado hay para ser considerado profesor, y lo peor, cuantos sin autocrítica se atreven a dictar una clase. El derecho queridos amigos, es, desde el inicio, una profesión peligro.
El abogado de antes era respetado, querido, el de de ahora es perseguido, amordazado, cuestionado por toda parte, el cliente aborrece la corrupción pero le exige a su apoderado resultados pase lo que pase, unos mantenemos la línea recta, otros se tuercen, los jueces creen tener siempre la razón y ante la contradicción compulsan copias, en los juzgados civiles, laborales, la lentitud y la demora en la resolución y atención son delirantes.
Y ahora, cursa un proyecto de ley en el Congreso que quiere acabar aún más con la profesión, nos oponemos, todos los penalistas, y lo hacemos saber al Congreso, aquí estamos cómo gremio, unidos y para hacernos respetar.
-o-
PD: Hoy Barranquilla es sede de Construyendo País. Si algo sabemos hacer los “quilleros”, porque soy uno por adopción, es construir, pero no solo infraestructura como el magnífico Puente Pumarejo, o empresa como Tecnoglass, sino valores familiares como se ve los domingos con las familias de toda clase social paseando por el Malecón. Barranquilla fue la puerta de crecimiento de Colombia y lo sigue siendo, el Magdalena, cuyas canciones dedicadas a él se quedan cortas, sigue siendo un gran puerto de comercio. Barranquilla más allá de ser la casa de la selección Colombia, es la madre del Carnaval más grande del país. Patria de personalidades destacadas en todo tipo de sectores como la Toti Vergara, Shakira, Edgar Rentería (barranquillero del barrio Montecristo), Carlos Bacca. Además, de un arraigo cultural que en el pasado dio un espacio de creación a Gabriel García Marquez, y múltiples artistas.
¡Bienvenido presidente Duque a la arenosa, ejemplo de festividad, de gente pujante y puertas abiertas!








