El titulo es:‘Coroncoro’

Últimas noticias

Eduardo Verano, gobernador del Atlántico.
19:17

Una de ellas es reiterarle la importancia de una solución...

Madonna
19:12

La estrella del pop respondió que: “Solo yo puedo contar mi...

19:01

El Ministerio Público presentó esta solicitud atendiendo...

Los reyes Gonzalo Arturo 'El Cocha' Molina y Hugo Carlos Granados, recibiendo la certificación por competencias laborales que les entregó el Sena, a través de su director regional Orlando Saavedra y otros funcionarios de la entidad.
18:48

50 acordeoneros empíricos, entre ellos nueve reyes...

El secretario de Gobierno, Clemente Fajardo, dialoga con comerciantes que asistieron a la jornada de este martes.
18:47

Habrá nuevas jornadas a fin de brindar asesoría para la...

Javier Velásquez Ipuana
18:28

Se trata de un joven de la Alta Guajira, quien fue herido...

La ministra de Vivienda, Elsa Noguera, hizo las declaraciones en la asamblea general de Camacol, en el hotel museo GHL.
18:13

Los inmuebles serán expropiados por ser utlizados como...

18:04

El hombre, que fue recapturado en la noche del lunes...

El senador Jorge Enrique Robledo en la plenaria de este martes.
17:58

El fiscal adujo que no hay ninguna norma que lo obligue a...

La secretaria distrital de Educación, Karen Abudinen Abuchaibe, compartió con algunos estudiantes durante su recorrido por las IED.
17:45

El Distrito inició la preparación estratégica para todos...

Columnas de opinión
20 Marzo 2017

‘Coroncoro’

Algo muy positivo se nos ha revuelto en esta alma caribe en las últimas dos semanas. Una corta serie de televisión que está próxima a terminar, nos ha hecho sentir el orgullo de ser costeños. 

Sin chauvinismos baratos y contraproducentes, el placer que ha producido en la población costeña del norte del país la serie Déjala Morir, ha llenado los ojos de los televidentes que en masa han respondido con un radio bemba que hoy en día es virtual.

La factura del producto para televisión ha estado a cargo de personas que conocen esta región, que son de o han vivido en la Costa del Caribe continental colombiano, lo cual le da un aire de autenticidad que ha emocionado a la gente.

Es contradictoria esa idea de la autenticidad en un trabajo de ficción. Sin ser parecida a la realidad, porque es totalmente creada por un equipo de personas, está supeditada al recuerdo, a la historia de algo que sucedió y que nos tocó a todos de alguna manera, en forma de recuento.

Los recuentos artísticos embellecen. Y esa niña Emilia nos llega bella, a través del tiempo que revaluamos mientras apreciamos las magníficas actuaciones, la música, los sets y la propuesta fragmentada de la serie.

Aída Bossa canaliza el espíritu de la cantante folclórica de un modo insuperable, aunque nos resulte extraño que su piel no sea tan morena, aunque es obvio que la maquillan para oscurecerla, preocupándonos un poco con las reminiscencias del blackface, que tanto ha dado para analizar culturalmente.

Solo que Aída ha sido respetuosa con su personaje, que la propia familia de Juana Emilia Herrera ha apoyado y ayudado su proceso de construcción del personaje que ha logrado calar en nuestra imaginación de tal modo que el fantasma de la compositora vuelve a pisar fuerte entre nosotros.

Gracias a la forma en que han hecho la serie, insertando fragmentos que copian una entrevista que Ernesto McCausland le hizo en 1989 y que todos podemos ver por YouTube, sabemos que este elemento de nuestro archivo cultural fue clave para meterse en la piel de Emilia.

No nos cuentan la historia de forma lineal. No les interesa darnos los detalles de una vida que se sabe fácil de novelar. Juana Emilia Herrera fue una mujer fuerte, desordenada, luchadora, sufrida, dueña de una creatividad y determinación que la sacaron adelante.

Y entonces sucede lo bueno: quien no le había parado muchas bolas a esta mujer, porque era parte del paisaje, de lo natural, comienza a preguntarse sobre ella, sus circunstancias y se empieza a querer ir mas allá de lo que nos devuelve la pantalla plana.

Se reivindica una mujer que ahora queremos conocer y que ha sido honrada, gracias a otra mujer, su hija Nelly, quien se encarga de emocionar al guionista para que cuente su historia y al director para que se busque una forma de echar el cuento en imágenes y al compositor de la música para la serie, para que encuentre las melodías y las palabras. 

En fin, termina todo un equipo por ser fiel a su memoria creando una nueva memoria. 

Ahora todos cantamos otra vez las canciones de la niña Emilia y entendemos que a pesar de bailar el Coroncoro, a lo que estábamos moviéndonos sin saberlo, era al llanto por la pérdida de un hijo. 

Esa era la magia de Juana Emilia. Y por esa magia, digamos gracias.

Imagen de said.sarquis