Por más que el tema despierte fastidio y resulte repetitivo el análisis temático y permanente de nosotros los columnistas tiene que ser permanente. No se trata de una crítica porque la verdad es que no tiene cabida, casi como comentar que forma parte de nuestro ADN: El chofer de la ciudad en altísimo porcentaje es absolutamente caótico, desordenado, desobediente, rebelde, grosero y evidentemente ignorante por el descuido hacia la potencial culpa de una tragedia. A nuestro juicio la descripción de los detalles super conocidos de todo el mundo es el siguiente: Primero, las motos en un altísimo porcentaje aun cuando hay conductores serios y responsables, los buses casi todos, los taxis también en alto número y conductores privados en autos particulares en altísima proporción, todos ellos son potencialmente culpables del desorden y accidentes. Segundo, el tema tiene bastante de psicología por falta de educación primaria desde niños: Cada quien hace lo que le da la gana. Esto es fatal porque “primero soy yo y nadie me viene a decir que debo hacer”. Tercero, ya no caben los vehículos en la ciudad. Los que saben y comentaristas serios empiezan a hablar de puentes, vías elevadas que se verían terminadas en cien años pero que ya se analizan como solución. Cuarto, no hay suficientes agentes de tránsito reguladores, policías con autoridad y los pocos prestan un mal servicio. Es el comentario general y bien cierto. La policía debe aportar más agentes, capacitados, menos flojos, todos super honestos.

Además debe ser obligatorio desde los colegios insertar cátedras en este sentido desde niños para una concepción de las responsabilidades para la vida adulta. Si en un parque al niño en su triciclo le indicas sabiamente que no debe atropellar y no entrar en ciertos espacios y vías se empieza a educar en estos temas para su vida adulta. Por último la multa, el comparendo tiene un lenguaje contundente y marca un sendero que se llama futura precaución. El que le toca pagar una suma alta por algún lado de su responsabilidad y su conciencia tendrá mayor precaución y prudencia cuando vaya después al volante del bus, taxi, moto o carro particular.

La verdad es que nuestro magnífico Alcalde que consigue lo que se propone debe entrar en lo que le queda de su período en asocio con el Comandante local de la Policía a un plan especial y altamente profesional y técnico para empezar a tratar de arreglar este caos horrible. Es largo el trabajo pero Medellín y Bogotá con todas esas gigantescas congestiones van mejorando. No nos convirtamos cada más en una segunda Roma o en otra El Cairo donde sencillamente la gente se vuelve loca al frente de un timón.