Antes de entrar en materia sobre temas de marketing político se hace necesario hacer referencia al panorama actual del país. En efecto, se trata de la campaña electoral con miras a elegir el nuevo Congreso de la República, en marzo 8 de 2026. Son 108 Senadores y 188 Representantes a la Cámara para lo cual se inscribieron 1124 candidatos al Senado y 2107 para la Cámara, es decir, 3231 personas que hoy se mueven por todos los rincones del país en busca de un voto incierto, costoso y esquivo frente a un elector resbaloso.

Para realizar esta tarea sugiero ingerir las siguientes píldoras como estrategia política:

Presentar una propuesta innovadora. Que impacte al elector. ¿Para qué quiere llegar al Congreso? Proponer una idea diferente donde pueda salir algo viral pues más de 3.000 candidatos están haciendo lo mismo.

Un discurso que emocione al elector. ¿Qué digo, cómo lo digo, cuando lo digo? Seleccione el tema de mayor trascendencia en la región. Investigue sus causas, su impacto en la comunidad, costos y beneficios, señalando algunos datos estadísticos que demuestren que usted está preparado para gobernar. Sin emoción no hay votos.

Buen sentido del humor. Hace parte de la fortaleza del candidato. Jurgen Klaric nos enseña: “reírse y hacer reír de forma natural, vende. La gente ama la risa. El cerebro adora ver dientes”

Combatir no significa pelear. No ser grosero, vulgar en su lenguaje ni utilizar mensajes ofensivos. Construir antes que difamar. En el libro El arte de la guerra de Sun Tzu la idea no es pelear sino hacer que el enemigo se rinda antes de haber comenzado la batalla. Por ejemplo, aparentar que la campaña tiene mucho dinero cuando en verdad maneja lo necesario. El poder económico asusta al contendor.

Ser un líder auténtico. Ser humilde y tener credibilidad constituye las dos marcas más importantes de un candidato. Ser creíble significa que la gente le tiene confianza pues sin confianza no hay seguidores. Y la humildad tiene que ver con el trato del líder con los demás. Nada de poses artificiales, sonrisa postiza y abrazos fingidos. Seguir los pasos del expresidente Mujica es una buena línea de conducta que tiene futuro en una campaña electoral. De otra parte, el contacto personal con la gente es el camino. La calle es el escenario sin descartar un buen plan de comunicación con el uso de las redes sociales.

Si usted toma estas cinco píldoras y las interpreta inteligentemente tiene mucha opción de ganar la batalla electoral. Si pierde, fue porque le robaron el billete.

@FcuelloDuarte