Inquietudes ferreteras
Se conoció recientemente, que el grupo extranjero Grainger Colombia que operaba en la Vía 40, en cercanías al Parque de bodegas de Marysol, hace un tiempo había adquirido una reconocida e importante ferretería local, la semana anterior, sus colaboradores salieron normalmente a las 6 p.m. como siempre; pero al volver al día siguiente, las cortinas metálicas estaban cerradas, y fueron recibidos muy cordialmente con sus liquidaciones laborales. La empresa discretamente había cerrado. Las ventas ahora bajas no hacían rentable continuar la operación. Otros ferreteros, que no van a cerrar, también están inquietos con esos indicios, coincidentes con sus ventas decaídas.
Otro caso
Un comerciante de ropa, que ha sido exitoso, me contó preocupado, que sus malas ventas, se comieron su margen de ganancias, y está este año trabajando para pagar el arriendo de sus locales. Espera “desquitarse” con las primas de mitad de año, que tradicionalmente mejoran las ventas, aunque los empleados están cautelosos y selectivos con lo que compran.
Cosa distinta
Son los restaurantes, que a pesar del aumento de la oferta, hay sectores donde se nota la alta concurrencia. Debe ser que son nichos de mercado diferentes y que allí acuden quienes tienen todavía capacidad de gasto, pero la gente de ingresos moderados y fijos, se amolda a un presupuesto y lo cuida.
Traslados bélicos
El escudo protector nuclear de las costas norteamericanas se desprendió temporalmente de tres de sus portaviones nucleares, y los trasladó al Mar de la China, para proteger a su aliado Sur Corea, y obvio al Japón, a quien no permitieron rearmarse después de la Segunda Guerra Mundial y EEUU se responsabiliza por su defensa, aunque asumo que le pasa la cuenta, por el servicio, como cualquier “condotiero” italiano renacentista. Los banqueros e inversionistas japoneses, así como la Reserva Imperial, son grandes ahorradores en Bonos del Tesoro del Tío Sam. Entonces constituye un negocio cuidarlos.
La leche abunda, luego el precio
Analac quiere competir con Fedegán por la administración del Fondo Nacional del Ganado. Hay “enlechada” grande. Los procesadores lácteos tienen almacenadas cuantiosas toneladas de leche en polvo que obviamente quieren deshacerse de ellas, ojalá exportándolas, pero los precios internacionales más los fletes solo darían caja, mas no utilidad. Así las cosas la ganadería para producir leche atraviesa un desestimulante momento. El negocio de la carne está mejor, me explicó una muy sabida ganadera. Pero los negocios rurales, no están siendo atractivos. Sin embargo. el precio de la tierra es la poca defensa de los empresarios del campo.


