Aviados estamos en este punto neurálgico que llaman Barranquilla, cuando el director de Coldeportes distrital salió hace pocos días con la ‘belleza’ de decir que lanzaría la candidatura de nuestra pobre pero amada ciudad para sede de los Juegos Nacionales del 2018. Y eso, ¿señor director deportivo? ¿Qué mosco le picó, que no fuera copiar iniciativas ajenas?, cuando primero que el funcionario local, desde Cartagena se anunció que allá esa misma sede, comentada y prejuzgada para tener los escenarios que se le escaparon a los cartageneros cuando organizaron los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Se necesita una frescura de lechuga bogotana para que una ciudad que ha salido en los últimos 50 o 60 años pariendo ineptos a tutiplén, salga a las diez de últimas pidiendo una sede deportiva, cuando nuestra ciudad ha quedado sin dirigentes de postín para acometer esas empresas.

Nos imaginamos, de haber estado todavía vivo y entre nosotros, a un Julio Gerlein Comelín soltando una retreta de carajos, cuando él no quiso postular a Barranquilla para sede de unos Juegos Panamericanos, evento este que nos correspondía con mayores méritos que Cali, pues habíamos hecho mal que bien los V Juegos Centroamericanos y del Caribe, que es empresa deportiva que le sigue en importancia regional a los Juegos Panamericanos para pedir su sede.

Posibilidades barranquilleras para obtener la sede de unos Juegos Nacionales, cuando ya Cartagena está embarcada en realizarlos en 2019: doble cero verde, como dicen los ruleteros, teniendo Cartagena el apoyo del señor Botero, que a Cartagena se mandó desde Bogotá para respaldar con su presencia esa misma candidatura para la ciudad heroica.

Así como Cartagena cuenta con el beneplácito de Botero, Barranquilla cuenta con su animadversión, como lo sabe todo el mundo en nuestra ciudad, menos los ciegos que no quieren ver y los sordos como una tapia que no quieren escuchar.

Ya dijimos en una crónica anterior, que Cartagena recibiría del centralismo impío auxilios más altos una suma más alta, que la que Botero tiene ya asignada para los Juegos Centroamericanos y del Caribe. ¿Que eso es un adefesio inicuo? Lo es, pero contra Barranquilla del cachaquerío centralista podemos recibirlo todo, que esa es la ‘lotería’ que nos hemos ganado.

Deje el joven Herrera de estar soñando carajadas que no son factibles a estas alturas. Si quiere luchar, luche porque la partida nacional para nuestros Juegos sea aumentada, pero no eso de buscar dolores de cabeza como pedir Juegos Nacionales, una ‘postema’ que ya ha debido erradicarse hace mucho tiempo de los cielos colombianos.