La tragedia humanitaria que se desprende de estos enfrentamientos suele ser devastadora ya que implica el aumento de la violencia, la pobreza, el hambre, y la destrucción de infraestructura vital.
Hoy no hay quien pueda impedirlo pues el Consejo Nacional Electoral no tiene la organización suficiente para controlar a “don dinero” en las campañas. Y los procesos que se han iniciado por financiación ilegal, no han parado en nada, incluido el que “cursa” en la Comisión de Acusaciones.
Irán es un país de mayoría aria y chiita, rodeado de países árabes y sunitas, con un régimen que no oculta su propósito de imponer su cavernaria visión de la sociedad y su ambición de potencia nuclear.
Defender la democracia no significa apoyar ciegamente a ningún candidato ni silenciar críticas. Significa exigir evidencia. Significa comprender cómo funcionan las instituciones antes de concluir que todo está diseñado para engañarnos. Significa hacer una pausa antes de compartir.