Por eso estas elecciones también son una oportunidad para reflexionar sobre la representación. Sobre quiénes nos representan, sobre qué voces llegan al Congreso y sobre si el país que elegimos se parece realmente al país que somos.
Ante un clima exigente como el nuestro, la eficiencia en los servicios públicos y el confort térmico dejan de ser atributos deseables para convertirse en necesidades básicas de los clientes, dignas de consideración en la elección de la vivienda, la oficina y del espacio social.
¡Hay que votar! Llevemos al vecino, al amigo, al familiar: todos a votar. Porque así, desde el lunes, el centro, la derecha y la izquierda empezarán a dibujarse en el mapa electoral. Las listas presidenciales comenzarán a depurarse.
Estos días se conoció la opinión del formidable futbolista de la selección holandesa (Países Bajos): “el fútbol se ha vuelto absolutamente horrible. Quiero jugadores capaces de enfrentarse a los defensores. ¿Dónde están los jugadores que gambetean? Lo único que hacen es dar pases. ¡Pasan! ¡Pasan!”.