Una relación comercial debería ser siempre un gana-gana. Las dos partes tienen que sentir que vale la pena trabajar juntas. Si una saca ventaja de la otra, tarde o temprano algo se rompe: el cliente se va o el proveedor se quiebra.
Una entrada espectacular, una respuesta ingeniosa, una forma particular de vestir, una fotografía, una mirada, una actitud o simplemente conservar la calma cuando todos pierden la cabeza puede convertirse en una manera de ganar aura.
Mientras el saliente da visos de un discurso anacrónico que insiste en plantear una política social desconociendo la evolución de la tecnología y cómo esta ha transformado los estilos de pensar de la sociedad del siglo XXI, el entrante llega imponiendo una visión pragmática, donde su prioridad son los hechos y sus resultados.
El Distrito amplió y modernizó la calle 30 desde el arroyo Don Juan hasta la carrera 46, entrada obligada viniendo del aeropuerto, y podríamos afirmar que hoy esta presenta calzadas, andenes, iluminación, señales, etc., en buen estado.