Garantizar el agua en un país que cambia su clima exigirá tarifas que reflejen costos reales, inversión sostenida en infraestructura, protección efectiva de cuencas y una institucionalidad que planifique con décadas de anticipación, no con decretos de emergencia.
El próximo presidente heredará algo más complejo que un desequilibrio contable. Recibirá la urgencia de reconstruir la confianza económica de la nación. Sin credibilidad fiscal, las mejores promesas de campaña encontrarán, muy rápido, su límite.
Un buen cantante de salsa debe ser buen maraquero, para vacilarse temas como Buscando guayaba en un solo de boca Afinación, quinquín concón, cuando la orquesta baja la intensidad y él se queda con la cáscara del timbal y sus maracas mientras imita unas cuerdas de guitarra en una especie de scat como en el jazz.
La corrupción en todas sus manifestaciones debe ser perseguida y extirpada de la administración pública. El saqueo al erario debe parar. No es posible que se haya normalizado en todas las instituciones estatales la coima como medio de enriquecerse a costillas de la Nación.