No Good Men es la tercera entrega de una pentalogía concebida por Sadat a partir de los recuerdos de Hashimi, que comenzó con Wolf and Sheep (2016) y continuó con The Orphanage (2019), consolidando un retrato de la sociedad afgana contemporánea.
Precisamente por ello, esta reflexión se articula en tres dimensiones que no pueden confundirse ni relativizarse: los avances del sistema de salud en el manejo de la hemofilia, el verdadero propósito del tratamiento médico y el carácter inviolable de la confidencialidad de la historia clínica.
La clave está en higiene, vacunación, saneamiento, vigilancia y educación comunitaria, articuladas con políticas públicas sólidas y una gran solidaridad.
Hay una lección que la historia repite con insistencia: la verdad encuentra caminos. Puede tardar años, puede atravesar resistencias, puede incomodar a muchos. Pero sale. Siempre sale. Y cuando lo hace, desnuda no solo a individuos, sino también a sistemas que permitieron que el abuso prosperara.