Supongo que después de todo lo anteriormente comentado cualquier lector sabrá que yo quisiera que Abelardo De La Espriella fuese nuestro Presidente, y sí, porque deseo un viraje total hacia una forma de gobernar diferente a la diseñada para la corrupción, que es la que he conocido desde siempre, y me niego a aceptar que en nuestro país no haya forma de hacerlo de otra manera, reconociendo que no sería nada fácil.
El mismo choque energético que eleva los ingresos también dispara la inflación global. El encarecimiento del transporte, los fertilizantes, y los alimentos ya se está transmitiendo a las economías del mundo. Colombia, como importador neto de buena parte de sus insumos agrícolas y logísticos, no es inmune.
Por consiguiente, si la tendencia es la inteligencia artificial, se propondrá que el país se convierta en una potencia en IA; si lo dominante es la sostenibilidad, toda política educativa deberá formar líderes verdes; si la conversación gira hacia el emprendimiento y la innovación disruptiva, el sistema educativo se reconfigurará en torno a esas promesas.
El ser humano es el único ser capaz de escribir y de leer su propia historia. Renunciar a esa capacidad es renunciar a la posibilidad de comprender el mundo y de transformarlo. Quienes no leen terminan viviendo bajo las ideas de quienes sí lo hacen.