Esta es una oportunidad para reflexionar sobre la calidad del tiempo que compartimos y la comunicación que tenemos con nuestros familiares y amigos, a veces, la rutina diaria nos aleja de quienes más nos importan.
Una Constitución por sí misma tampoco logrará extirpar o reducir los entramados de corrupción en todos los niveles del Estado. En el gobierno de Petro hemos llegado al extremo de que mucha gente justifica la corrupción con el insólito argumento de que siempre la ha habido, lo cual glorifica prácticas como la compra de congresistas para la aprobación de leyes.
Las colinas que escalemos nos deben servir de hitos para escalar las más elevadas hasta llegar al Éverest de nuestras vidas. Pero, para ello, es absolutamente indispensable desactivar nuestro piloto automático, despojarte de tus miedos, prejuicios y aprehensiones y tomar con tus propias manos el control de tu vida.
Sanar implica reconocer el impacto de las acciones, asumir responsabilidades y, cuando es posible, restablecer la confianza. Dejar atrás lo vivido no es olvidar, sino integrar la experiencia sin que siga condicionando la relación.