Su narrativa y sus constantes intentos por instalar un imaginario social regresivo son una de las muchas pruebas de que este gobierno no ha sido ni liberal ni progresista. Si algo ha hecho por las mujeres, ha sido intentar instrumentalizarlas con fines políticos.
Un Ejecutivo que desmejora las condiciones económicas de quienes administran justicia desconoce los principios de no regresividad laboral, separación de poderes y autonomía de la rama judicial, pilares del Estado social de derecho.
Para no retroceder ante el riesgo que implicaba su misión, Jesús debía sentirse libre de ciertas responsabilidades domésticas muy concretas. Por eso no me extraña que en los evangelios canónicos no se le muestre con pareja ni con hijos. Entiendo que, desde las condiciones sociales y culturales actuales, su ausencia de vida familiar pueda parecernos imposible, pero en el contexto que planteo me resulta creíble.
‘Morir en la arena’ es, sin proponérselo, nuestro espejo. Lo triste del caso, es que estos modelos populistas se creen moralmente superiores y terminan construyendo para hoy y destruyendo el mañana. Así cautivan a más de uno. Estamos aún a tiempo de darnos cuenta.