Expertos aconsejan que empezar a invertir con antelación brinda una “ventaja crucial” que lo respaldará al final de su etapa productiva.
Un estudio científico dio respuesta a esta pregunta analizando el plasma de varias personas.
Mientras los científicos trabajan en sus cuarteles de antienvejecimiento, financiados por los fondos que han aportado las cabezas de los gigantes tecnológicos, rara vez por recursos públicos de gobiernos o entidades oficiales, la discusión debería empezar a ocuparse de cómo se garantizará que los avances en longevidad, que supondrán una absoluta revolución socioeconómica, alcancen a las personas de escasos recursos. ¿O es que solo los ricos podrán ser jóvenes, saludables y productivos por muchos más años? Sería inaceptable sumar nuevas desigualdades a un mundo tan asimétrico.
Así lo demostró un estudio basado en el seguimiento médico de más de 5.000 mujeres durante 30 años.
Si anhelamos una vida más larga, debemos asegurarnos de conservar la salud y la capacidad de cuidar de nosotros mismos.