Noviembre fue un mes sombrío para la empresa de giros y apuestas. Sufrió violentos ataques y amenazas: desde el asesinato de una joven empleada hasta tiroteos en Barranquilla. A pesar de la incertidumbre, la empresa sigue luchando por reabrir sus puertas.
Edgar Páez visitó locales en Atlántico y Bolívar e invitó a los empleados a “pasar una navidad llena de esperanza y positivismo”.
La compañía ha cerrado más de 3.000 locales en la región Caribe por las intimidaciones del grupo armado ilegal.
En los últimos días se han presentado varias incursiones en locales a los que, bajo amenazas, hombres armados obligaron a cerrar sus puertas. Esto es lo que dicen las colocadoras de algunos de los puntos de funcionamiento de la empresa.
Testigos de lo ocurrido explicaron a EL HERALDO cómo se desarrolló el hecho.