El Ministerio indicó que se han establecido protocolos específicos y disposiciones necesarias que garanticen el paso seguro de estas embarcaciones por el estrecho de Ormuz, el cual ha estado prácticamente bloqueado por Irán desde el comienzo de la guerra, el 28 de febrero.
Los países que importan LNG dependen de la estabilidad regional y decisiones que se toman a miles de kilómetros de donde se consume la energía. El riesgo se concentra hoy en regiones inestables, y cuellos de botella estratégicos, haciéndolo más difícil de gestionar.
El mandatario insistió además en que las negociaciones con Irán van por buen camino y que ambos países lograrán un acuerdo “muy pronto”.
La guerra en Oriente Medio entra en su cuarta semana tras la escalada iniciada el 28 de febrero con ataques coordinados de EE. UU. e Israel sobre suelo iraní.
El estrecho es el único paso marítimo entre el golfo Pérsico y el océano Índico y por él transita el 20 % de las exportaciones globales de crudo.