Este domingo, la papeleta que usted marque tendrá consecuencias reales para los próximos cuatro años. Salga a votar. No por el candidato perfecto, que no existe, sino por el país que quiere. El voto es el único instrumento que le garantiza al ciudadano una incidencia directa sobre el poder.
Hoy Abelardo representa ese cambio que muchos colombianos siguen buscando. Pero esta vez no como una promesa de transformar todo, sino como la posibilidad de recuperar aquello que nunca debimos perder: la seguridad para vivir tranquilos, la salud para cuidar a nuestras familias y la confianza para creer que las cosas pueden volver a funcionar.
La importancia de que quien pase a segunda vuelta sea un candidato capaz de pararse firme y defenderse, a sí mismo y al país, de los innumerables embates que va a recibir. Por eso desde una lectura netamente electoral y de campaña, pero también porque creo que puede crear una Colombia Milagro con el Caribe de protagonista.
Abelardo de la Espriella continúa capturando adeptos, mientras sigue divulgando su proyecto político, su propuesta de país, fundando sobre la coherencia, la esperanza de cambio y con una mirada inalterable hacia el futuro. Ya son millones de colombianos los que ha conquistado y seguirá ganando el corazón de muchos más.
Queremos repetir nuestro llamado a las autoridades de la ciudad, Barranquilla y el departamento del Atlántico, que ya conocen el efecto devastador del cambio climático que no descuiden las medidas preventivas en los pueblos que anuncian inundaciones (Magangué).