Cuando se persigue a un abogado defensor, no se afecta únicamente a una persona o a una profesión. Se afecta directamente el derecho a la defensa, que es una garantía fundamental en cualquier Estado de derecho. Porque el mensaje que se envía es peligroso: defender tiene consecuencias. Y cuando el miedo entra en el ejercicio profesional, la justicia empieza a perder equilibrio.
Ante la proximidad de un nuevo periodo gubernamental, es fundamental avanzar en líneas estratégicas que prioricen la inversión en saneamiento básico y saneen la infraestructura de servicios.
Colombia no necesita más propaganda disfrazada de cifras. Necesita una política agrofinanciera seria, transparente y enfocada en resultados reales. Porque hoy, detrás del discurso de inclusión, lo que existe es un sistema que excluye, debilita y pone en riesgo el futuro del campo colombiano.
Se equivocan quienes creen que el tamaño que importa es el asociado con la biología, el instinto o la fantasía. No es así. Hemos confundido volumen con valor, exhibición con profundidad, vanidad con carácter. El tamaño que de verdad cuenta es el que nos permite ser mejores seres humanos: más responsables, más justos, más capaces de amar, cuidar, aprender, responder y servir.
La política ha dejado de ser un ejercicio de persuasión. Es ahora una competencia de demolición moral. Cada declaración parece diseñada para humillar al adversario, cada diferencia termina convertida en una prueba de corrupción o fanatismo, y cualquier matiz empieza a interpretarse como una traición.