‘Morir en la arena’ es, sin proponérselo, nuestro espejo. Lo triste del caso, es que estos modelos populistas se creen moralmente superiores y terminan construyendo para hoy y destruyendo el mañana. Así cautivan a más de uno. Estamos aún a tiempo de darnos cuenta.
Un Ejecutivo que desmejora las condiciones económicas de quienes administran justicia desconoce los principios de no regresividad laboral, separación de poderes y autonomía de la rama judicial, pilares del Estado social de derecho.
Es la evolución y el progreso del pensamiento encontrando formas, métodos, prácticas, modelos y sistemas aplicables para resolver problemas locales y universales, procurando satisfacer necesidades por la correlación entre lo que se dice y lo que se hace.
Por eso aplaudo lo que hizo esta semana la Corte Constitucional. No por el fondo del debate, sino porque decidió intervenir donde más importa. Al suspender provisionalmente el decreto de emergencia económica, frenó una jugada conocida.
Colombia necesita decisiones que unan y una dirigencia que actúe con responsabilidad. No se trata solo de evitar un daño mayor; se trata de impedir que la mala hora se convierta en un tiempo permanente.