Quizás la verdadera abundancia consiste en lograr que lo que construimos afuera honre plenamente lo que somos adentro, porque, al final, la existencia siempre nos devuelve la misma pregunta: qué hicimos con aquello que recibimos.
Sí, sin duda: soñé una locura que tal vez nunca sea posible a menos que ocurra un inesperado milagro de ingeniería ambiental gracias a una racional intervención institucional.
Expresar aprecio no requiere discursos largos ni palabras elaboradas. A veces, una frase sencilla como “gracias por estar siempre”, “me gusta cómo haces esto” o “admiro esto de ti” puede tener un impacto mucho más profundo de lo que imaginamos. Esas palabras tienen el poder de reafirmar, fortalecer y nutrir la relación.
Pero así como este señor Psiquiatra y eminente psicóloga piensan, miles de ciudadanos también están opinando, se escucha a diario que la droga, alucinógenos y creer que la moral no existe y que solo su opinión es la válida para determinar quién es bueno y quién es malo, todo ello es la base o raíz de la hecatombe que vive Colombia.
Así que mañana métele Perrenque. Si estudias o trabajas en comunicación, marketing, publicidad, medios, eventos, contenidos, tecnología, academia o empresa, esta cita es contigo.