El novelista peruano, una de las prominentes figuras de la narrativa latinoamericana, parece abrazar el argumento de que la originalidad es un embeleco trasnochado, y que él, por el único pecado de no haber leído jamás el texto de Cesare Segre, estaba irrevocablemente condenado a repetirlo, mejorarlo y ser injustamente perseguido y calumniado.
Cada día que pasaba había más para estudiar y así entendimos que no podríamos parar, y que sin los profesores y los libros nunca hubiéramos logrado.
En segunda vuelta, el espectro político podría recomponerse y unir a la derecha y la centroderecha alrededor de un solo candidato. Las alianzas previas también serán decisivas: si la derecha logra acuerdos mínimos antes de la elección, la fragmentación se reduce y disminuye su probabilidad de acercarse al 50%.
El 2026 marca un punto de quiebre. Se perfila un escenario distinto, donde la gente parece inclinarse por una figura ajena a las viejas élites y a sus acuerdos repetidos, pero capaz de enfrentar sin vacilaciones los hábitos y vicios que han concentrado el poder en unos pocos. Es un año que podría abrir, por fin, el tiempo de los Nunca.
Separar la obra del autor puede parecer una forma de relativizar conductas reprobables; negarse a hacerlo y rechazar sus aportes puede implicar una renuncia a aquello que esa obra ha significado.