El gobierno que asuma el poder en agosto recibirá un sistema estresado financieramente, vulnerable al clima y fracturado regionalmente. Será su primera prueba de responsabilidad económica.
La democracia no se defiende en discursos ni en consignas: se defiende en las urnas, con decisiones libres y conscientes. La primera vuelta es el momento de expresar lo que realmente somos como sociedad, no lo que otros quieren que seamos.
Ahora en campaña, vuelve a aparecer el “discurso anticorrupción” proponiendo cambios constitucionales y legales.
Por su valor cultural, es necesario cuidar la esencia e identidad de esta expresión musical, evitando la marginación del género tradicional y cumpliendo medidas de salvaguardia que lo protejan de la excesiva comercialización que le quite su riqueza poética, narrativa y testimonial.
Por eso da tristeza que algo tan universal empiece a sentirse excluyente. Que haya niños que se queden por fuera porque se volvió impagable. No debería sentirse como un privilegio. Ojalá quienes se encarguen del álbum piensen que la magia está en que cualquier niño pueda sentarse a abrir un sobre soñando que le salga Messi, Cristiano o Haaland.