Los errores en muchas ocasiones se pueden explicar como un país enfermo que, con indiferencia ya se acostumbró, a vivir en la deshonestidad, la corrupción y la pérdida del respeto por la vida.
Salvo Fajardo y Oviedo, los candidatos a la presidencia casi no han abordado el tema y, sobre todo, han evitado explicar qué significa prometer prosperidad cuando el país tendrá menos nacimientos, más longevidad y una mayor proporción de adultos mayores.
Para evitar el deshonor, la familia ha aceptado concesiones que traicionan deseos y afectos, sacrificando autenticidad en nombre de la apariencia. Cada conversación evidencia el peso de normas sociales que dictan conductas y restringen libertades.
En tiempos de cambio vertiginoso, el bambú nos enseña que la verdadera fortaleza es flexible y que la raíz es invisible pero determinante. Nuestra raíz son nuestros valores. Nuestra flexibilidad es nuestra capacidad de aprender.
Me honra hablar de mujeres de la nueva generación que asumen con responsabilidad y disciplina el propósito de sus vidas e inevitablemente convierten sus acciones en referentes para la sociedad, así defino a Nelra una mujer con expresión de ternura, con una narrativa esperanzada y dispuesta a servir y apoyar las buenas causas.