Una reglamentación moderna debe evitar la impresión que la figura extraordinaria se utiliza como instrumento de venganza política. Reglamentar la emergencia económica no es un debate técnico menor; es una discusión.
un partido político serio y organizado debe tener a su lado un grupo de personas capacitadas para ejercer las funciones de testigo electoral.
Los adultos, los padres y los mayores, tenemos el deber de marcar el camino con valores, buenas costumbres y ética. No se trata de imponer, sino de orientar; no de censurar, sino de formar criterio.
Todos estamos en el pozo negro, pero algunos miramos al cielo, buscando nuestra propia estrella y soñando dulcemente con el soplo de las ilusiones. Sigamos esos pasos, los de la concordia, aunque nos pongan zancadillas a diario.
Cuando la salud se convierte en angustia nacional, no está fallando un modelo administrativo: está fallando el deber más sagrado del Estado.