El director interino del Servicios de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), Todd Lyons, y el comisionado del Servicio Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Rodney Scott, se negaron este martes en el Congreso de EE. UU. a responder preguntas sobre los dos ciudadanos que fallecieron recientemente por disparos de agentes de ambas agencias durante las redadas migratorias en Mineápolis.
Leer más: Indignación por hombre que acosó a la reina del Carnaval, Michelle Char, durante La Guacherna
En la esperada comparecencia de ambos funcionarios ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, Lyons se negó a disculparse por la prisa de la administración Trump en describir a las víctimas, Renee Good y Alex Pretti, como “terroristas”.
“No voy a hablar sobre ninguna investigación en curso”, fue el argumento del director del ICE para evitar dar explicaciones sobre las muertes que han abierto una crisis política de primer nivel.
El presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, el republicano Andrew Garbarino, insistió en la necesidad de conocer todos los detalles que rodearon la muerte de los dos ciudadanos.
“Una vez concluida la investigación, ¿se comprometerá a proporcionar los informes y las conclusiones de cada investigación a este comité?”, le preguntó.
“Sí”, respondió Lyons, “nos comprometemos a brindarle una investigación completa e íntegra como resultado”.
Ver también: Desfiles de la Vía 40 tendrán nuevos horarios de inicio
Los altos funcionarios de las agencias que están en el centro de la política migratoria del presidente de EE.UU., Donald Trump, tampoco informaron a los senadores sobre cuántos agentes han sido sancionados por mala conducta en el marco de las redadas migratorias en el estado de Minesota, donde se encuentra Mineápolis.
La comparecencia en el Congreso, a cuyas puertas se concentraron unas decenas de ciudadanos para protestar contra ICE y el CBP, terminó por reflejar la distancia en asuntos migratorios entre demócratas y republicanos en una semana clave de negociaciones parlamentarias.
Mientras los demócratas insistieron en los excesos de los agentes federales, los republicanos pusieron el acento en la necesidad de controlar la inmigración ilegal que consideran peligrosa para los ciudadanos de Estados Unidos.
Le sugerimos: Juez Penal del Circuito toma nueva decisión sobre proceso judicial contra jefe de ‘los Pepes’ Digno Palomino Rodríguez
Los demócratas mantienen de momento su rechazo a aprobar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional, del que dependen ICE y CBP, pasada esta semana a menos que se modifiquen algunos de sus protocolos operativos, como que los agentes solo puedan entrar en las viviendas con una orden firmada por un juez o prohibir o limitar que los agentes usen máscaras o cubran su rostro.
Si no se alcanza un acuerdo con los republicanos antes del sábado el departamento podría entrar en cierre administrativo lo que afectaría a sus actividades.


