El niño ecuatoriano de cinco años Liam Conejo Ramos y su padre fueron liberados del centro de inmigración en Texas donde estaban detenidos desde el pasado 22 de enero por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en Mineápolis, causando gran indignación en el país.
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El congresista demócrata Joaquín Castro, que realizó una visita al centro de detención familiar junto a otros legisladores, confirmó en su cuenta de X que padre e hijo fueron liberados y que este domingo regresaron a Mineápolis (Minesota), luego de que este sábado un juez federal de Texas ordenara su inmediata liberación.
La liberación de los ecuatorianos del centro en Dilley, al sur de San Antonio (Texas) ocurre tras una orden emitida por el juez federal Fred Biery que en su fallo ordenó que fueran dejados en libertad antes del martes.
“Liam, de cinco años, y su padre, Adrian, fueron liberados del centro de detención de Dilley. Los recogí anoche (sábado) y los acompañé de regreso a Minnesota”, indicó el mensaje del congresista, que incluyó además varias fotos, una en la que el niño está en un sofá en su hogar y otra al parecer tomada a la salida del centro familiar.
“Liam ya está en casa. Con su sombrero y su mochila. Gracias a todos los que exigieron la libertad de Liam. No pararemos hasta que todos los niños y sus familias regresen a casa”, señaló además el congresista.
Cuando el niño fue detenido llevaba una gorra de invierno azul de conejo y una mochila de Spider-man por los que preguntaba mientras estuvo en el centro.
Tras su visita al centro, Castro indicó que su padre le dijo que el niño “no ha sido el mismo” desde que la familia fue detenida y que estaba preocupado por su bienestar.
En su fallo, el juez de Texas señaló además que el niño y su padre podrían enfrentar deportación debido al “arcaico” sistema de inmigración, pero “ese resultado debería ocurrir a través de una política más ordenada y humana que la actual”.
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Adrián Conejo regresaba junto a Lima a su casa tras recoger a su hijo de la escuela cuando fueron detenidos el 20 de enero, como parte del operativo de deportaciones masivas del Gobierno del presidente Donald Trump en Mineápolis, tras lo cual un agente de ICE llevó al niño hasta la puerta de su hogar y le pidió que llamara.
Allí estaba su madre, que está embarazada, y miraba por la ventana lo que ocurría, pero su esposo le gritó desde la calle que no abriera, de acuerdo con Zena Stenvik, superintendente del distrito escolar local, que pasaba por el lugar en ese momento, el niño y su padre fueron trasladados posteriormente al centro en Texas.
Tras la orden del juez el sábado, el distrito escolar al que asiste Liam se mostró complacido con la decisión: “Queremos que todos los niños sean liberados de los centros de detención y que se reúnan las familias que han sido separadas injustamente”.


