La Fiscalía de Samui acusa a Sancho de otros dos delitos: ocultación del cuerpo y destrucción de documentación ajena. Durante la primera vista del juicio, el pasado 9 de abril, Sancho escuchó de nuevo los cargos y volvió a aceptar, como hizo en el pasado, el de ocultación del cadáver, pero rechazó los otros dos, incluyendo el de extrema gravedad, el asesinato premeditado, que Tailandia castiga con hasta la pena de muerte, que apenas aplica. El acusado confesó en un primer momento el crimen frente a la Policía tailandesa, pero luego afirmó que se trató de un accidente, insistiendo en que la muerte del cirujano se produjo durante una pelea y que actuó en defensa propia. El juicio continuará el jueves, cuando quedará visto para sentencia, con el testimonio de otro testigo de la defensa y un alegato final de Sancho, lo que supone un día antes de la fecha inicialmente prevista para su fin, el 3 de mayo.