Compartir:
ARNE DEDERT/EFEEFE

Incertidumbre, esa es la palabra que impera en la economía mundial y que tiene a todos los gobiernos preocupados por lo que podría terminar ahondando la actual crisis, lo cual tendría un impacto más severo que en 2008.

Hechos como la degradación en la clasificación de la deuda pública de Estados Unidos por parte de Standard & Poor’s, el desplome de las principales bolsas de valores del mundo, o las deudas desmedidas de los países miembros de la Unión Europea, que evidenció ser una amenaza para la viabilidad del euro, son fenómenos que han agudizado el nerviosismo en todas las economías.

Y para los que creían que América Latina estaba lejos de toda turbulencia, esta semana Brasil dio los primeros síntomas de desaceleración económica, y Moody’s acaba de bajar la clasificación al sistema bancario argentino.

En este contexto, profesores del IEEC de Uninorte, desde distintas áreas de investigación, analizan los efectos que la crisis, de seguir así, podría tener sobre la economía colombiana.

Flujo de capital y exportaciones. En países como el nuestro el estado de la economía mundial se refleja en los flujos de capitales que llegan para financiar la actividad económica. En los últimos años,en Colombia estos flujos han estado atados al comportamiento del petróleo y la minería.

'Si los precios de estos productos caen como consecuencia de la crisis, las perspectivas de financiación se verían afectadas y esto tendría un impacto sobre el producto y el empleo', dice César Corredor, director del IEEC, especialista en economía monetaria y financiera.

Aunque el riesgo está latente, por el momento los precios de los productos tradicionales no han bajado gracias a la demanda mundial, jalonada por China e India. Pero de presentarse, la bonanza minera quedaría en tablas y las cinco locomotoras del gobierno sin recursos para andar.

Según José Moreno, investigador en economía social y desarrollo regional, esto disminuiría las exportaciones de commodities. 'La caída en precios de las exportaciones tradicionales y el menor ritmo de crecimiento de las remesas pueden deteriorar el déficit en cuenta corriente'. Esto incluso puede afectar el crecimiento alcanzado este año.

Pero una caída en la demanda internacional también afectaría la producción de nuestros bienes agrícolas de exportación (café, banano, flores y azúcar), lo cual se sentiría en empresas exportadoras con consecuencias graves para el desempleo y los ingresos de los hogares.

'El sector agrícola está sintiendo la desaceleración por las expectativas que ha generado la crisis internacional. Si no se reactiva la economía mundial aumentará el riesgo de quiebra de las empresas que en el pasado tuvieron expectativas favorables y se endeudaron', señala el profesor Alejandro Guzmán, experto en economía agrícola.

No sería ilógico pensar en crear fondos de estabilización de precios (acumular en épocas de auge para tener en épocas de crisis), con lo cual se aseguran un precio y un ingreso permanente a los productores, pudiendo planificar inversión y producción con menos riesgos.

¿Y nuestros bancos?. Pese a que el sector financiero es uno de los primeros resentidos en épocas de crisis, en Colombia, dadas las medidas para mantener bajos los niveles de la exposición del sector a los choques crediticios externos, el impacto del sector sería muy limitado.

Camilo Almaza, investigador en eficiencia y productividad, indica que los problemas vendrían más por el lado del sector real. 'Un crecimiento económico negativo se traduciría en deterioro de la eficiencia y productividad, resultado de una mayor exposición al riesgo crediticio, y mayores costos de producción debido a tasas de interés más elevadas y contracción del mercado de créditos y depósitos'.

Así las cosas, por ahora las principales recomendaciones para los colombianos son: ser cautos, ahorrar, controlar gastos, no endeudarse y realizar inversiones seguras, pues en estos momentos la seguridad del dinero debe primar sobre rentabilidad poco probable.

Una posible crisis puede afectar a cualquiera de un momento a otro, pues la incertidumbre radica en eso, en que nadie puede prever lo que pasará ni cuándo será. Sólo podemos estar prevenidos.

Los bancos no van a quebrar

A pesar de que los bancos parecen ser los primeros afectados en una crisis financiera, los expertos del IEEC de Uninorte recomiendan, en lo posible, mantener los ahorros allí. 'Aunque se escuche que van a quebrar, es muy probable que por ahora eso no ocurra en Colombia. En los bancos sus ahorros tienen un seguro por parte del Gobierno, tenerlos debajo del colchón no da esa garantía', sostiene José Moreno.

Es importante no sobre endeudarse con el sistema financiero para poder contar con cupo de crédito en momentos de apremio.