El Heraldo

La paz no es solamente un buen negocio II

En mi columna del viernes pasado en el diario El Tiempo decía que la paz va a traer consigo enormes beneficios, pero que hay que estar preparados para asumir lo que va a exigir el proceso. Posiblemente el mayor desafío va a ser la inevitable reforma del sistema político.

El imperante, en el que los partidos son débiles asociaciones de emprendedores que se hacen elegir con dinero extraído de contratistas y personas a los que han favorecido o van a favorecer, es corrupto y utiliza los recursos del estado en forma muy improductiva. Su horizonte de planeación no trasciende las próximas elecciones y carece de ideales o de propósitos distintos a los de los individuos que lo integran.

El partido liberal no puede apoyar abiertamente las banderas populares que tradicionalmente defendió, ni puede liderar una campaña de limpieza del sistema político. Si lo intentara perdería el apoyo de los terratenientes, de los parapolíticos, y de los clientelistas que figuran como liberales y agencian sus votos.

El partido conservador es aún más clientelista y carente de misión. Muchos de sus miembros quisieran adherir al movimiento liderado por Uribe, pero siguen en el gobierno mientras les mantenga fichas en la administración y contratos para los suyos.

La U es esencialmente una alianza para el progreso de sus miembros. Si se destrona a un grupo de políticos porque se revelan sus procedimientos o se destapa una olla podrida, el grupo que viene a llenar el vacío que deja libre el que cae en desgracia resulta peor. Hay casos en los se castiga a los que se asocian con criminales para abrirles campo a los criminales directamente.

Con este sistema político va a ser imposible asumir las responsabilidades que impone un proceso de paz y la reducción de la violencia y de la criminalidad que requieren un gobierno capaz de ejecutar y de cumplir propósitos de Estado. Esto no lo puede hacer si está apoyado en una agremiación de intereses individuales dispares y frecuentemente opuestos a los de la comunidad.

Por ejemplo, en desarrollo de lo que se acuerde en la Habana va a ser necesario hacer una transformación radical del sector agropecuario. El profesor Albert Berry, corroborando lo expuesto en varios columnas publicadas aquí y en El Tiempo referentes a la mayor productividad de la tierra de los pequeños productores agrícolas, propone un “timonazo” a favor de la pequeña agricultura familiar (El Tiempo, Marzo 13 de 2013, p.22). Se requiere que el Estado, a nivel central y local, se haga responsable del acceso de los campesinos a tierras productivas, a crédito, asistencia técnica, capacitación, protección, tecnología y comercialización, canalizando para ello recursos de la bonanza minero energética. Esto fracasa si en cada etapa de la cadena de servicios se para un político o un criminal a cobrar peaje.

Por Rudolf Hommes

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Más Columnas de Opinión

El Heraldo
Tatiana Dangond

¿Qué podemos hacer?

En medio de tantas noticias catastróficas a nivel nacional y global, parece que no hubiera espacio para nada diferente al pesimismo. Ese sentimiento, que muchas veces es individual y, como sucede ahora, colectivo, nos genera problemas adicionales

Leer
El Heraldo
Rafael Nieto

Petro radicalizado

Petro se radicaliza. Acentúa su giro a la izquierda extrema. Una de las tácticas es barrer con los técnicos del gobierno y nombrar leales. Aunque no son ni mucho menos los únicos casos, en Planeación nombró a un activista de izquierda, antig

Leer
El Heraldo
Javier Castell Lopez

La magia del tándem

“Soy Clodoaldo rima de Everaldo” reza una frase en el poema Copa del Mundo 70. La rima en el terreno de juego sucede más allá de los apellidos de los futbolistas. Se trata de una complicidad, muchas veces espontánea, natural, y otras veces

Leer
El Heraldo
Iván Cancino G.

Competencia sí, pero no así

La importancia del respeto mutuo y la ética profesional no se circunscribe únicamente al ámbito legal, sino que se expande a todas las facetas de la vida profesional y personal. La experiencia que presencié recientemente durante una audiencia

Leer
Ver más Columnas de Opinión
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.