Todas las salidas propuestas por el presidente de Colombia para superar la crisis de Venezuela carecen de viabilidad y solo sirven para oxigenar a Maduro.
Es muy grave que los organismos de inteligencia del Estado se destinen a escuchar a quienes piensan distinto al presidente.
La situación de la economía, la grave alteración del orden público y la creciente desaprobación de su gestión atentan contra la posibilidad de que el presidente ponga sustituto en el 2026.
Más allá de las sanciones penales que se deriven de los escándalos de su gobierno, la responsabilidad política de Gustavo Petro en los hechos denunciados es ineludible e intransferible.
El presidente de la República insiste en cercenar de forma grave las funciones del Ministerio Público w ¿Qué hay detrás?