Por esos hechos, en total fueron acusadas 31 personas y, hasta ahora, 24 han sido condenadas a penas que oscilan entre uno y 27 años de cárcel.
La decisión fue anunciada cuatro días después de que Bolsonaro fuera trasladado a dependencias de la Policía Federal, tras haber intentado dañar una tobillera electrónica.
El expresidente se encuentra preso en la sede de la Policía Federal en Brasilia.
El líder ultraderechista se sometió por videoconferencia a las preguntas de una jueza auxiliar sobre las condiciones de su arresto.
El magistrado Alexandre de Moraes autorizó retomar el caso archivado en 2022, que busca establecer si el expresidente ultraderechista intentó interferir en la Policía para proteger a sus hijos de pesquisas por corrupción.