Sociedad con pies de barro; tiempos donde la honestidad y la justicia han sido vencidas por la ambición y la corrupción. No hay partido político en el cual confiar, el poder es el objetivo para alcanzar la riqueza. El pueblo pone el voto, el estado el botín, el pueblo aguanta hambre, el político disfruta del festín.
La izquierda hoy en el poder tiene un delirio que resalto: cree que el obstáculo para obtener la favorabilidad mayoritaria de la opinión pública son los medios de comunicación. Como si estos hubiesen fabricado los escándalos de corrupción de este Gobierno.
Gobernar se ha convertido en el arte de buscar culpables en lugar de resolver problemas. Eso lo tenemos que cambiar. Lo que importa es la capacidad y no la ideología. La experiencia y el conocimiento deben pesar más que los dogmas del gobernante. Más que izquierda o derecha, el país quiere un gobierno en el que pueda confiar.
La exalcaldesa de Bogotá avanza en la recolección de firmas para avalar su candidatura a la Presidencia.
El Secop es una herramienta utilizada para registrar todos los contratos del Estado, permitiendo la auditoría ciudadana del gasto público.