El comunicado, sacado previo a la final de la Copa del Rey, concluye con la confianza en que, “ante la gravedad de lo sucedido”, los responsables de la Real Federación Española de Fútbol y del estamento arbitral “procedan en consecuencia, adoptando las medidas correspondientes en defensa del prestigio de las instituciones que representan”.
El equipo merengue justifica su decisión en la “gravedad” que a su juicio suponen las declaraciones del árbitro del partido y del encargado del VAR.
Con los ojos arrasados en lágrimas, De Burgos admitió en la rueda de prensa previa a la final copera que “es jodido aguantar lo que tienen que aguantar muchos compañeros” señalados por el club madridista y que él mismo le ha “tenido que explicar” a su hijo que “su padre se puede equivocar, pero es una persona honrada”.
El Real Madrid jugará ante el Barcelona este sábado en la gran final.
Esperan por Atlético de Madrid o Barcelona en el partido decisivo.