Actualmente, en muchos de estos establecimientos se continúan utilizando este tipo de menús que se encuentran cargados en una nube digital. Sin embargo, ante la reciente eliminación de uso de tapabocas y exigencia de carnet de vacunas, debido a la reducción de los índices de contagio y mortalidad en diferentes regiones del país, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) emitió una recomendación que invita a establecimientos gastronómicos y bares a entregar menús físicos con los precios finales. La SIC también se pronunció sobre los menús en códigos digitales implementados durante la pandemia, sugiriendo que son una 'modalidad alternativa para la presentación del listado de precios, cuyo uso exclusivo obedeció a una medida excepcional y transitoria necesaria para atender la emergencia sanitaria que ya no está vigente', y que en caso de que los restaurantes o bares decidan mantenerla deben coincidir con las cartas físicas, dando cumplimiento íntegro de las normas de protección al consumidor. Gómez París, también añadió: 'Cuando vamos a establecimientos donde están visibles los precios como las plazas de comida, no hay necesidad de volver al menú impreso porque ya es público y visible. Además, aquellos lugares donde existe la digitalización del menú, lo que deben hacer es proveerlo de las herramientas tecnológicas para que el cliente pueda visualizarlo'. Mirada tecnológica y ambiental 'Si bien los códigos QR son una buena herramienta para obtener información rápida y confiable, también pueden generar confusión cuando no se dispone de un dispositivo móvil capaz de leer esta información, o cuando no se cuenta con un plan de datos. La población adulta puede ser reacia a estas tecnologías o en zonas rurales puede que no se cuente con Internet, o incluso puedes quedarte sin batería. Así que una lista de precios física debe servir de respaldo ante estas situaciones'. Con respecto al uso del menú físico en restaurantes o cadena de alimentos, Torres considera que es una medida que no va en contra de la tecnología o códigos QR, sino que sirve para evitar la especulación de los bienes y sus precios. 'El impacto medioambiental que producirá el hecho de que los restaurantes regresen a sus cartas físicas será considerable porque la mayoría de materiales que se emplean para la realización de las cartas son derivados de la tala de árboles'. Para Martínez la solución precisamente no es la digitalización de los menús de restaurantes y bares, ya que la información que proporciona el código QR aunque está cargada en una nube, 'requiere de estar conectada a unos servidores que proveen el acceso a estos códigos que son impulsados por grandes descargas de electricidad que también son altamente contaminantes. Aquí la solución, pensando en el cuidado del medioambiente es que se debería volver a las cartas físicas, pero con papel reciclado'. 'Las dos opciones se complementan' 'Para Mediterráneo los beneficios de tener un menú digital han sido muchos, el primero es porque claramente ayudamos al medioambiente con la disminución del uso de material para cartas físicas y el segundo es que en operatividad, los cambios que se necesiten hacer al menú se tornan mucho más sencillos al hacerlo desde lo digital, por lo cual se ahorran los costos. En esta época que hay una gran variación de los precios de los insumos para la cocina, nos tocaría cambiar la carta física de manera constante, algo que implica dinero'. 'Seimpre mantuvimos el menú físico' 'Nosotros abrimos el bar en octubre de 2021 y desde entonces estamos con carta digital, pero a raíz de la dificultad de muchos clientes para ver lo que ofrecemos, decidimos implementar una carta provisional para probar la dinámica, la cual nos ha generado resultados excelentes. Con el menú físico, en la primera semana la carta de cocina disparó en un 60 % las ventas, ¿Qué nos demostró esto? Que para el cliente es más sencillo tener el menú físico en sus manos'. 'Cuando comenzó la pandemia nos adaptamos al menú digital y creamos códigos QR para cada mesa, pero al final resultaron ineficientes porque a las personas se les hacía muy difícil acceder al menú, algunas porque no tenían internet, por lo decidimos volver a la carta física. Sin embargo, pensando en el cuidado del medioambiente encontramos la opción de implementarlo en papel reciclado, el cual no solo es excelente para el cliente porque tiene la carta completa a la mano, sino que también nos ayuda a reducir gastos operativos'. ¿Qué piensan los comensales? Los comensales también tienen sus consideraciones al respecto. 'Cuando salgo con mis amigas siempre coincidimos en algo, queremos que la vida sea fácil, y para nosotras la practicidad está en una carta física, ahí veo mejor que en el celular y entre todas podemos compartir el menú y decidir lo que vamos a pedir'. Más allá de cualquier tipo de recomendación por parte de la SIC, tanto restaurantes y bares deben ofrecer a la clientela todas las opciones posibles para que estos sepan lo que pueden consumir y el precio final que deberán pagar por ello. También es deber de los comensales verificar la disponibilidad de los productos y sus precios, solo de esta manera podrán evitar un mal bocado o un trago amargo.